SAN BELTRÁN,
Obispo y Confesor
n. hacia el año 553 en Autun, Francia;
† 30 de junio del año 623
(1 Pedro 1, 17)
- En Chiusi de Toscana, los santos Mártires Ireneo, Diácono, y Mustiola, matrona; los cuales, en el imperio de Aureliano, atormentados con diversos y atroces suplicios, merecieron la corona del martirio.
- En Alejandría, los santos Mártires Trifón y otros doce.
- En Constantinopla, los santos Eulogio y Compañeros Mártires.
- En Cesarea de Capadocia, san Jacinto, que fue camarero del Emperador Trajano; el cual, acusado de cristiano, fue de varias maneras atormentado y encerrado en una cárcel, donde, consumido de hambre, expiró.
- El mismo día, los santos Mártires Marcos y Muciano, que murieron por Cristo al filo de la espada. A un niño de corta edad, que en voz alta los exhortaba a no sacrificar a los ídolos, lo mandaron azotar cruelmente, y como confesase con más ahínco a Cristo, le quitaron la vida, junto con otro llamado Pablo, que animaba a los Mártires.
- San Beltrán, Obispo y Confesor Nació hacia el año 553 en Autun, Francia. Murió el 30 de junio del año 623.
- En Roma, el tránsito de san León II, Papa y Confesor, que en el primer año de su Pontificado, lleno de méritos, se fue al cielo.
- En Laodicea de Siria, san Anatolio, Obispo, que dejó admirables escritos, no sólo para los hombres piadosos, sino también para los sabios.
- En Altino, en territorio de Venecia, san Heliodoro, Obispo, insigne en santidad y doctrina.
- En Ravena, san Dato, Obispo y Confesor.
- En Edesa de Mesopotamia, la Traslación de santo Tomás Apóstol desde la India; cuyas reliquias fueron después llevadas a Ortona, en el Abruzo.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
SAN BELTRÁN,
Obispo y Confesor
Formado en la virtud por San Germán, obispo de París, que lo hizo su arcediano, San Beltrán llegó a ser obispo de Mans en el año 587. Condujo a su pueblo a las buenas obras y, por prudencia, logró se evitara una guerra con los bretones. Fundó el primer hospicio para ciegos conocido en Occidente y asistió al primer concilio plenario de Francia, en París, el año 614. Murió el 30 de junio del año 623, según se cree, después de haber legado grandes bienes a las iglesias y a los monasterios.









