SAN ESTANISLAO,
Obispo y Mártir
n. 26 de julio de 1030 en Cracovia, Polonia;
† 8 de mayo de 1079 en Cracovia, Polonia.
Patrono de Cracovia, Polonia; soldados en batalla.
Va a venir tiempo en que quien os matare
se persuada hacer un obsequio a Dios.
(Juan 16, 2)
- San Estanislao, Obispo de Cracovia y Mártir, que el día 8 de Mayo recibió la corona del martirio.
- En Terracina de Campania, el triunfo de santa Flavia Domitila, hija de santa Plautila, que era hermana del santo Mártir el Cónsul FlavioClemente; y habiendo sido consagrada con el velo sagrado por el Pontífice san Clemente, en la persecución de Domiciano, fue primero desterrada con otros muchos a la isla Poncia, donde padeció un prolongado martirio. Volviéronla al cabo a Terracina, y allí, habiendo convertido a muchos con su doctrina y milagros a la fe de Cristo, por orden del Juez pusieron fuego al aposento en que moraba con dos Vírgenes, Eufrósina y Teodora, que la asistían, consumando así tan glorioso martirio. De santa Domitila, junto con los santos Nereo, Aquiles y Pancracio, se hace fiesta a 12 de Mayo.
- En el mismo día, san Juvenal, Mártir.
- En Nicomedia, los santos Hermanos Mártires Flavio, Augusto y Agustín.
- En el mismo lugar, san Cuádralo, Mártir, el cual, en la persecución del Emperador Decio, después de muchas veces atormentado, finalmente decapitado, consumó el martirio.
- En York de Inglaterra, san Juan, Obispo, esclarecido en vida y milagros.
- En Pavía, san Pedro, Obispo.
- En Roma, la Traslación del cuerpo de san Esteban, Protomártir, que en tiempo del sumo Pontífice Pelagio I, llevado de Constantinopla a Roma, y colocado en el sepulcro del Mártir san Lorenzo en el campo Verano, se venera allí con gran devoción de los fieles.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
SAN ESTANISLAO,
Obispo y Mártir
San Estanislao, obispo de Cracovia, reprendió valientemente al rey Boleslao por su mala vida. Este príncipe, para vengarse, sobornó a dos falsos testigos y los hizo declarar que el santo poseía un terreno que no le pertenecía. San Estanislao resucitó a quien se lo había vendido y con este testimonio irrecusable confundió a sus acusadores. Este milagro no convirtió a Boleslao; irritado éste porque el santo lo había excomulgado, le dio muerte con sus propias manos en momentos en que celebraba el Santo Sacrificio de la Misa. Sucedió en 1079.









