SANTA DOROTEA,
Virgen y Mártir
† martirizada hacia el año 303 en Cesarea, Capadocia
Patrona de floristas; jardineros; novias; recién casados.
¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo?
¿Acaso la tribulación, o la angustia, o el hambre,
o la desnudez, o el peligro, o la persecución, o el cuchillo?
(Romanos 8, 35)
- San Tito, Obispo de los Cretenses y Confesor, cuya muerte acaeció el día 4 de Enero.
- En Cesarea de Capadocia, el triunfo de santa Dorotea, Virgen y Mártir; la cual, siendo Sapricio Presidente de aquella Provincia, primeramente fue extendida en el potro, después abofeteada mucho tiempo y, por último, sentenciada a pena capital. En su martirio se convirtió a la fe de Cristo un abogado llamado Teófilo, que, siendo al punto horriblemente atormentado en el ecúleo, fue, por último, pasado a cuchillo.
- En Emesa de Fenicia, san Silvano, Obispo, el cual, habiendo gobernado cuarenta años aquella Iglesia, por fin, en la persecución de Maximiano, echado a las fieras junto con otros dos, y despedazado miembro a miembro, recibió la palma del martirio.
- El mismo día, los santos Mártires Saturnino, Teófilo y Revocata.
- En Auvernia de Francia, san Antoliano, Mártir.
- En Arras de la Galia, san Vedasto (Gastón), Obispo de la misma ciudad, cuya vida y muerte fue gloriosa en muchos milagros.
- En Elne de Francia, san Amando, Obispo de Utrech, que en vida y en muerte resplandeció con ilustres milagros. De su nombre se llamó después la ciudad en que había edificado un monasterio y acabado su vida mortal.
- En Bolonia, san Guarino, Cardenal y Obispo de Palestrina, ilustre en santidad de vida.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
SANTA DOROTEA,
Virgen y Mártir
Santa Dorotea es representada con rosas en la mano. Estas flores son prendas preciosas del amor de Jesús, su divino Esposo. En el momento en que iba a ser muerta, un pagano, llamado Teófilo le declaró que creería en el Dios de los cristianos, si le mostraba flores y frutos del huerto de su Esposo. Dorotea levantó los ojos al cielo y un ángel le trajo una canastilla con tres rosas y tres manzanas. Este milagro convirtió a Teófilo, que, con Dorotea, recibió la corona del martirio, hacia el año 303.