BEATO PEPINO DE LANDEN,
Confesor
Atendemos a hacer el bien, no sólo delante de Dios,
sino también delante de los hombres.
(2 Corintios 8, 21)
- En Escitópolis de Palestina, san Severiano, Obispo y Mártir, que, oponiéndose acérrimamente a los Eutiquianos, fue muerto al filo de la espada.
- En Sicilia, el triunfo de setenta y nueve santos Mártires, que, imperando Diocleciano, por diversos tormentos, merecieron recibir la corona de su confesión.
- En Bravante de Bélgica, San Pipino de Landen, Confesor Duque de Bravante.
- En Adrumeto de África, los santos Mártires Vérulo, Secundino, Siricio, Félix, Sérvulo, Saturnino, Fortunato y otros dieciséis, los cuales, en la persecución de los Vándalos, por la confesión de la fe católica fueron coronados del martirio.
- En Damasco, san Pedro Mavimeno, el cual, por haber dicho a unos Árabes que le visitaron estando enfermo: «Todo el que no abraza la fe Cristiana católica se condena, como también se condenó vuestro falso profeta Mahoma», fue muerto por ellos.
- En Metz de Francia, san Félix, Obispo.
- En Brescia, san Paterio, Obispo.
- En Londres, Beato Mártir Roberto Southwell, presbítero de la Compañía de Jesus, quién bajo la persecución protestante fue denunciado, encarcelado y torturado en numerosas ocasiones, para finalmente ser colgado en la horca y alcanzar así la palma del martirio, su cuerpo fue arrastrado y descuartizado.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
BEATO PEPINO DE LANDEN,
Confesor
Pepino, duque de Brabante, halló el medio para unir la piedad con las riquezas, la santidad y la humildad con las grandezas del mundo. Supo conciliar el favor del rey sin perder la amistad de Dios. Acercábase a menudo al tribunal de la penitencia, siempre con los pies desnudos y los ojos llenos de lágrimas. Sus principales consejeros fueron dos santos obispos. Gracias a sus consejos, vivió en el mundo sin dejarse seducir por sus falsas máximas ni corromperse con sus malos ejemplos. Murió en el año 646.







