jueves, 10 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 10 de septiembre

      

SAN NICOLÁS DE TOLENTINO,
Confesor

n. 1245 en Marca de Ancona, Italia;
† 10 de septiembre de 1305 en Tolentino, Italia

Patrono de los bebés; marineros; personas en trance de muerte; almas del purgatorio; animales enfermos.


He aprendido a estar contento con lo que tengo,
sé vivir en pobreza y sé vivir en abundancia:
todo lo he probado y estoy ya hecho a todo.
(Filipenses 4, 11-12)


  • En Tolentino del Piceno, el tránsito de san Nicolás, Confesor, de la Orden de los Ermitaños de san Agustín.
  • En África, el triunfo de los santos Obispos Nemesiano, Félix, Lucio, otro Félix, Liteo, Poliano, Víctor, Jaderes, Dativo y otros; los cuales, en la rabiosa persecución que se levantó en tiempo de Valeriano y Galieno, apenas confesaron intrépidamente a Cristo, fueron duramente apaleados; después atados con grillos, y conducidos a cavar en las minas de metal, consumaron el combate de su gloriosa confesión.
  • En Lieja de Bélgica, san Teodardo, Obispo y Mártir, que dio la vida por sus ovejas, y después de la muerte resplandeció en milagros.
  • En Calcedonia, los santos Mártires Sóstenes y Víctor, los cuales, en la persecución de Diocleciano, siendo Prisco Proconsul de Asia, después de superar las prisiones y las fieras, fueron condenados al fuego; pero ellos, saludándose mutuamente con el ósculo santo, puestos en oración, entregaron su espíritu.
  • Igualmente los santos Mártires Apeles, Lucas y Clemente.
  • En Bitinia, las santas Vírgenes Menodora, Metrodora y Ninfodora, hermanas, las cuales, en tiempo del Emperador Maximiano y presidiendo Frontón, por su intrépida constancia en la fe de Cristo, coronadas del martirio, llegaron a la gloria.
  • En Compostela, san Pedro, Obispo, que resplandeció con muchas virtudes y milagros.
  • En la ciudad de Albi, en Francia, san Salvio, Obispo y Confesor.
  • En Novara, san Agapio, Obispo.
  • En Constantinopla, santa Pulqueria, Emperatriz, Virgen, insigne en religión y piedad.
  • En Nápoles de Campania, santa Cándida la más joven, esclarecida en milagros.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN NICOLÁS
DE TOLENTINO,
Confesor


San Nicolás vivió mucho tiempo en Tolentino, ciudad de Italia, y la ilustró con su muerte. A pesar de sus increíbles austeridades en la Orden de los Ermitaños de San Agustín, siempre tenía la sonrisa en los labios. Seis meses antes de su muerte, oía todas las noches los conciertos de los ángeles. Medita tres hermosas palabras de este santo: “El corazón que una vez gustó de Dios, ya nada encuentra en la tierra que le plazca; no hay que amar la vida, sino porque nos conduce a la muerte; en poco tiempo podemos ganar la eternidad”. Murió en 1315, a los 70 años de edad.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 9 de septiembre

      

SAN GORGONIO,
Mártir


El que combate en la palestra no es coronado
sino cuando lidiare según las leyes.
(2 Timoteo 2, 5)

  • En Nicomedia, el suplicio de los santos Mártires Doroteo y Gorgonio, los cuales, habiendo obtenido de Diocleciano Augusto grandísimos honores, pero detestando la persecución que movía contra los Cristianos, delante de él y por su orden, fueron colgados y despedazados a azotes por todo el cuerpo; después, arrancada la piel de las entrañas, fueron rociados con vinagre y sal y de este modo asados en parrillas, y por fin ahorcados con un dogal. El cuerpo de san Gorgonio, al cabo del tiempo, fue llevado a Roma y colocado en la vía Latina, y de allí trasladado a la Basílica de san Pedro.
  • En el territorio de los Sabinos, a treinta millas de Roma, los santos Mártires Jacinto, Alejandro y Tiburcio.
  • En Sebaste de Armenia, san Severiano, que siendo soldado del Emperador Licinio, y visitando a menudo a los Cuarenta Mártires presos en la cárcel, fue por orden del Presidente Lisias colgado en el aire con una gran piedra atada a los pies; y bárbaramente golpeado y despedazado a azotes, entregó su espíritu en el tormento.
  • El mismo día, el triunfo de san Estratón, el cual por la fe de Cristo, atado a dos árboles y despedazado, consumó el martirio.
  • Igualmente los santos Mártires Rufino y Rufiniano, hermanos.
  • En el territorio de Therouanne, en Francia, san Audomaro, Obispo.
  • En el monasterio de Clogner en Irlanda, san Querano, Presbítero y Abad.
  • San Pedro Claver, Sacerdote de la Compañía de Jesús y Confesor, Patrono de las sagradas Misiones entre los Negros, que descansó en el Señor en el día de ayer.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


SAN GORGONIO,
Mártir

Gorgonio, chambelán de Diocleciano, viendo un día a su señor torturar a un cristiano, exclamó: “¿De dónde procede, emperador, que de dos hombres culpables del mismo crimen, no has castigado sino a uno solo? La fe de este hombre es la mía; participo de su resolución”. Irritado Diocleciano, lo hizo azotar con tal violencia que su carne volaba en jirones; ordenó después que se le echase sal y vinagre en las llagas. Por fin, después de haberlo hecho asar a fuego lento en una parrilla, lo condenó a ser ahorcado.

martes, 8 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 8 de septiembre

     

NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA
VIRGEN MARÍA


Bienaventurado el seno que llevó a Jesús,
y los pechos que lo alimentaron.
(Lucas 11, 27)



  • La Natividad de la santísima siempre Virgen María, Madre de Dios.
  • En España, festividad de la Virgen de Covadonga.
  • En Cuba, Nuestra Señora de la Caridad del Cobre.
  • En Venezuela, Nuestra Señora de Coromoto.
  • San Adrián, Mártir, cuyo triunfo se conmemora a 4 de Marzo, pero su fiesta se celebra en este día, en que su sagrado cuerpo fue trasladado a Roma.
  • En Valencia de la España Tarraconense, el tránsito de santo Tomás de Villanueva, de la Orden de Ermitaños de san Agustín, Obispo y Confesor, insigne por su ardiente caridad con los pobres; fue canonizado por el Papa Alejandro VII. Su fiesta se celebra el 22 del corriente.
  • En Alejandría, los santos Mártires Anmón, Teófilo, Neoterio y otros veintidós.
  • En Antioquía, los santos Timoteo y Fausto, Mártires.
  • En Gaza de Palestina, los santos hermanos Mártires Eusebio, Nestabo y Zenón, los cuales, en el imperio de Juliano Apóstata, acometidos repentinamente por una turba de Gentiles, fueron despedazados y muertos.
  • Allí mismo, san Néstor, Mártir, que, en tiempo del mismo Juliano, cruelísimamente atormentado por los mismos furiosos Gentiles, entregó su espíritu.
  • En Roma, san Sergio I, Papa y Confesor.
  • En Frisinga, san Corbiniano, que fue el primer Obispo de aquella ciudad. Ordenado por el santo Pontífice Gregorio II y enviado a predicar el Evangelio, consiguió abundantes frutos en Francia y Alemania, y por último, señalado en virtudes y milagros, descansó en paz.
  • En Cartagena de la América meridional, san Pedro Claver, Sacerdote de la Compañía de Jesús y Confesor, que con admirable abnegación de sí mismo y caridad eximia, consagrado por más de cuarenta años a la instrucción de los esclavos Negros, bautizó por su propia mano cerca de trescientos mil de ellos. El Sumo Pontífice León XIII le puso en el número de los Santos, y más tarde le declaró celestial y peculiar Patrono de las sagradas Misiones entre los Negros. Su fiesta se celebra el día siguiente.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.




NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA 
VIRGEN MARIA


Las plegarias y las lágrimas de San Ana le merecieron, después de veinte años de esterilidad, la gloria de dar al mundo a la Bienaventurada Virgen María. He aquí la aurora mensajera del Sol de justicia: demonios, retiraos al infierno; ángeles, regocijaos: pronto los justos ocuparán los lugares abandonados por los ángeles rebeldes. Hombres, triunfad: María ha nacido para ser la Madre de Dios que será vuestro Hermano y vuestro Redentor. Almas santas que gemís en el limbo, consolaos: la puerta de vuestra prisión muy pronto será abierta por el Hijo de la que acaba de nacer.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 7 de septiembre

      

SANTA REGINA,
Virgen y Mártir

n. degollada hacia el año 286 en Alisia, Borgoña

Patrona de los pastores y las víctimas de tortura.
Protectora contra el empobrecimiento.


¿Si Dios está por nosotros,
quién contra nosotros?
(Romanos 8, 31)

  • En Troyes de Francia, san Nemorio, Diácono, y Compañeros Mártires, muertos por Atila, Rey de los Hunnos.
  • En Nicomedia, el triunfo de san Juan, Mártir, el cual, viendo los crueles edictos fijados en la plaza contra los Cristianos, encendido en celo de la fe, los arrancó y rompió con sus manos. Llegada la noticia del hecho a los Emperadores Diocleciano y Maximiano, que se hallaban en aquella ciudad, mandaron descargar en él todo género de suplicios, que el nobilísimo varón llevó con tanta alegría de rostro y ánimo, que ni siquiera se le advirtió señal de tristeza.
  • En Cesárea de Capadocia, san Eusiquio, Mártir, que, en tiempo del Emperador Adriano, acusado de ser Cristiano, fue encarcelado; y puesto poco después en libertad, inmediatamente vendió su patrimonio y repartió parte del precio a los pobres y parte a sus acusadores como a bienhechores. Mas preso de nuevo, y no queriendo sacrificar a los ídolos, de orden del Juez Sapricio, fue cruelísimamente despedazado, y atravesado por una espada, consumó el martirio.
  • En Pompeyópoli de Cilicia, san Sozonte, Mártir, el cual, en tiempo del Emperador Maximiano, arrojado al fuego, entregó su espíritu.
  • En Aquilea, san Anastasio, Mártir.
  • En la antigua Alesia, territorio de Autun, santa Regina, Virgen y Mártir, que en tiempo del Procónsul Olibrio, atormentada con el potro, prisión y teas encendidas, por último, condenada a pena capital, pasó al Esposo.
  • En Orleans de Francia, el tránsito de san Evorcio, Obispo, que fue primeramente Subdiácono de la Iglesia Romana y después, por disposición divina y por la señal de una paloma, fue designado Obispo de la dicha ciudad.
  • En la Galia, san Augustal, Obispo y Confesor.
  • En Capua, san Pánfilo, Obispo.
  • En territorio de París, san Clodoaldo, Presbítero y Confesor.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.




SANTA REGINA,
Virgen y Mártir

Esta joven virgen, leyendo la vida de los mártires, concibió el ardiente deseo de dar, como ellos, su vida por Jesucristo. El prefecto Olibrio, a quien fue entregada como cristiana, trató de ganarla mediante promesas; pero no pudiendo lograrlo de esta manera, recurrió a los más crueles tormentos. Regina, consolada con la vista de una cruz luminosa que subía de la tierra al cielo, soportó valientemente el martirio en Alisia, de Borgoña, en el siglo III.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 6 de septiembre

      

SAN ELEUTERIO,
Abad


Si quieres entrar en la vida,
guarda los mandamientos.
(Mateo 19, 17)

  • En Palestina, san Zacarías, Profeta, que vuelto, ya anciano, de Caldea a su patria, y muerto allí, fue sepultado junto al Profeta Ageo.
  • En Helesponto, san Onesíforo, discípulo de los Apóstoles, de quien hace memoria san Pablo en la Carta a Timoteo, y que, juntamente con san Porfirio, de orden del Procónsul Adriano, fue allí mismo bárbaramente azotado, y arrastrado por unos caballos indómitos, entregó su espíritu a Dios.
  • En África, los santos Obispos Donaciano, Presidio, Mansueto, Germán y Fúsculo, los cuales, en la persecución Vandálica, por orden de Hunerico, Rey Arriano, por confesar la verdad católica, fueron cruelísimamente apaleados y desterrados. Estaba también entre ellos otro Obispo, por nombre Leto, varón sumamente esforzado y doctísimo, que después de una larga y asquerosa prisión, fue quemado vivo.
  • En Alejandría, el suplicio de los santos Mártires Fausto, Presbítero, Macario y diez Campañeros; los cuales, en tiempo del Emperador Decio y del Presidente Valerio, por el nombre de Cristo, cortada la cabeza, consumaron el martirio.
  • En Capadocia, los santos Mártires Cótido, Diácono, Eugenio y sus Compañeros.
  • En Verona, san Petronio, Obispo y Confesor.
  • En Roma, san Eleuterio, Abad, que fue siervo de Dios, y como escribe san Gregorio Papa, con oraciones y lágrimas resucitó un muerto.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



SAN ELEUTERIO,
Abad

San Eleuterio imitó fielmente las admirables virtudes de San Gregorio Magno, su amigo. El demonio, expulsado por sus oraciones del cuerpo de un niño, volvió a él porque San Eleuterio se jactó de este milagro en presencia de sus religiosos. Púsose el Santo en oración con toda su comunidad y ayunó hasta que el demonio dejó al niño por segunda vez.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 5 de septiembre

      

SAN LORENZO JUSTINIANO,
Obispo y Confesor

n. 1381 en Venecia, Italia;
† 8 de enero de 1455 en Venecia, Italia


No es el discípulo superior al maestro;
pero todo discípulo será perfecto,
si es semejante a su maestro.
(Lucas 6, 40)


  • San Lorenzo Justiniano, Primer Patriarca de Venecia y Confesor, que en este día, a pesar suyo, fue elevado a la Cátedra pontifical, y durmió en el Señor el día 8 de Enero.
  • En un arrabal de Roma, san Victorino, Obispo y Mártir, que, esclarecido en santidad y milagros, fue elegido, por los votos de todo el pueblo, Obispo de Amiterno. Después, en tiempo de Nerva Trajano, desterrado, con otros siervos del Señor, a Contillano, y por sentencia del Juez Aureliano, suspendido cabeza abajo en los pozos de aguas pestilentes y sulforosas que allí manan, y habiendo sufrido tres días por el nombre de Cristo este suplicio, al fin, gloriosamente coronado, subió vencedor al cielo. Su cuerpo lo recogieron furtivamente los Cristianos y le dieron honorífica sepultura en Amiterno de los Vestinos.
  • En Constantinopla, los santos Mártires Urbano, Teodoro, Menedemo y setenta y siete Compañeros eclesiásticos, los cuales, por orden del Emperador Valente, en odio a la fe católica, puestos en un bajel, fueron quemados en alta mar.
  • En el Puerto Romano, el suplicio de san Herculano, soldado, el cual, imperando Galo, fue por la, fe de Cristo azotado con nervios y descapitado.
  • En Capua, los santos Mártires Quicio, Arconcio y Donato.
  • El mismo día, san Rómulo, que siendo Prefecto del palacio de Trajano y detestando la crueldad de este Emperador contra los Cristianos, fue azotado con varas y degollado.
  • En Melitina de Armenia, el triunfo de los santos soldados Eudosio, Zenón, Macario y otros mil ciento cuatro Compañeros, los cuales, en la persecución de Diocleciano, arrojando el cinto militar, fueron por confesar a Cristo martirizados.
  • En una aldea de Therouanne en el monasterio de Setien, en Francia, san Bertín, Abad.
  • En Toledo de España, santa Obdulia, Virgen.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN LORENZO JUSTINIANO, 
Obispo y Confesor


Colocado entre las comodidades de una posición brillante y las austeridades del claustro, Lorenzo se volvió hacia Jesús crucificado. Señor, le dijo, Vos sois mi esperanza; en Vos se encuentra mi refugio seguro; y entró en la congregación de los Canónigos regulares de San Jorge, en Alga. Elevado a la sede patriarcal de Venecia, continuó llevando una vida sencilla y mortificada, privándose hasta de lo necesario para socorrer a los pobres. Éstos son, decía, los porteros del cielo; hay que ganarlos con dinero. Se acostaba sobre paja y, en su última enfermedad, rehusó el lecho que se le había preparado, diciendo que su divino Maestro había muerto en una cruz. Expiró en el año 1455, a la edad de 75 años.

viernes, 4 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 4 de septiembre

      

SANTA ROSALÍA,
Virgen

n. hacia el año 1130 en Palermo, Sicilia;
† alrededor del año 1160

Cuando en una ciudad os persigan, huid a otra.
(Mateo 10, 23)



  • En el monte Nebo, tierra de Moab, san Moisés, legislador y Profeta.
  • En Nápoles de Campania, el tránsito de santa Cándida, la primera que recibió a san Pedro, cuando el Apóstol fue a aquella ciudad, y bautizada por él, descansó más tarde con santo fin.
  • En Tréveris, san Marcelo, Obispo y Mártir.
  • En Ancira de Galacia, el triunfo de tres santos niños Mártires: Rufino, Silvano y Vitálico.
  • El mismo día, los santos Mártires Magno, Casto y Máximo.
  • En Chalons de Francia, san Marcelo, Mártir, el cual en el imperio de Antonino, convidado por el Presidente Prisco a un banquete profano, como execrase aquellos manjares, y reprendiese con libertad a todos los asistentes porque sacrificaban a los ídolos, fue por el mismo Presidente, con inaudita crueldad, enterrado hasta la cintura, y perseverando así tres días en las divinas alabanzas, entregó su incontaminado espíritu.
  • Hoy también, los santos Tamel, antes sacerdote de los de los ídolos, y sus Compañeros Mártires, en tiempo del Emperador Adriano.
  • Igualmente los santos Mártires Teodoro, Océano, Amiano y Julián, que en el imperio de Maximiano, cortados los pies y arrojados a la hoguera, consumaron el martirio.
  • En Roma, san Bonifacio I, Papa y Confesor.
  • En Rímini, san Marino, Diácono.
  • En Palermo, el tránsito de santa Rosalía, Virgen Palermitana, descendiente de la sangre real de Carlo Magno; la cual, por amor de Cristo, huyendo del principado y del palacio paterno, solitaria en los montes y en las grutas vivió una vida celestial.
  • En Viterbo, la Traslación de santa Rosa Virgen, de la tercera Orden de san Francisco, en tiempo del Papa Alejandro IV.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.




SANTA ROSALÍA, 
Virgen

Santa Rosalía, de Palermo, se retiró a una cueva abierta solamente por lo alto, y escribió en la piedra esta inscripción que hoy se lee todavía: “Yo, Rosalía, hija de Sinibaldo, señor de Quisquina y de Rosae, he resuelto habitar en esta cueva por amor a mi Señor Jesucristo”. Vivió en este retiro como una paloma gemebunda, los ojos sin cesar elevados hacia la patria celestial. Rompió la muerte sus cadenas alrededor del año 1160 y Rosalía se presentó a su divino Esposo coronada de rosas de castidad y de lirios de virginidad.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 3 de septiembre

      

SAN PÍO X,
Papa y Confesor


n. 2 de junio de 1835 en Riese (Treviso), Italia;
† 20 de agosto de 1914


"Sufro por Jesucristo hasta estar en cadenas como un criminal,
pero la palabra de Dios no está encadenada."

(2 Timoteo 2, 9)


  • En Roma, San Pío X, Papa y Confesor, cuyo tránsito se conmemora el 20 de agosto.
  • En Corinto, el triunfo de santa Febe, de quien hace mención el Apóstol san Pablo escribiendo a los Romanos.
  • En Capua, los santos Mártires Aristeo, Obispo, y Antonino, niño.
  • El mismo día, el triunfo de los santos Mártires Aigulfo, Abad de Lerins, y sus Compañeros Monjes, los cuales, después de cortadas las lenguas y, sacados los ojos, fueron degollados.
  • También los santos Mártires Zenón y Caritón, de los cuales el uno fue arrojado en una caldera de plomo derretido y el otro a las llamas de un horno.
  • En Córdoba de España, san Sándalo, Mártir.
  • En Aquilea, las santas Vírgenes y Mártires Eufemia, Dorotea, Tecla y Erasma, las cuales, siendo Emperador Nerón y Presidente Sebasto, al cabo de muchos suplicios, fueron degolladas y sepultadas por san Hermágoras.
  • En Nicomedia, el suplicio de santa Basilisa, Virgen y Mártir, que siendo de nueve años, en la persecución del Emperador Diocleciano, y presidiendo Alejandro, superó por virtud divina los azotes, el fuego y las fieras a que fue condenada, convirtió a la fe de Cristo al mismo Presidente, y por fin, fuera de la ciudad, puesta en oración, entregó el alma a Dios.
  • En Toul de Francia, san Mansueto, Obispo y Confesor.
  • En Milán, la dichosa muerte de san Auxano, Obispo.
  • El mismo día, san Simeón Estilita, el Joven.
  • En Roma, la Traslación de santa Serapia, Virgen y Mártir, que padeció el martirio el 29 de Julio.
  • En Roma también, la Exaltación al Sumo Pontificado del incomparable varón san Gregorio Magno, que, obligado a tomar sobre sí aquella carga, desde más elevado trono ilustró el Orbe con mayores resplandores de santidad.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN PÍO X,
Papa y Confesor

- “Padre Santo, bendiga a mi hijo para que sea bueno, porque sé que si Ud. lo hace así lo será, porque Ud. es un SANTO”.

- “Buena Señora, Ud. se equivoca de consonantes: Yo soy un Sarto (sastre) no un Santo”. Hacía alusión a su apellido que en italiano significa sastre.

De origen humilde, su padre Juan Bautista, sencillo alguacil de Riese (Treviso, Italia) y Margarita Sansón, ama de casa. El Señor bendijo aquel hogar con diez hijos, de los cuales ocho llegaron a ser mayores. A nuestro protagonista se le impuso en el bautismo el nombre de José. Llamó la atención desde niño por su inteligencia, bondad y amor a todo lo que se refería a cosas del Señor. Quedó huérfano de padre muy pequeño. Su madre suplió muy bien aquella carencia y supo plasmar en el corazón de Beppi –como todos le llamaban cariñosamente– toda una gama de virtudes cristianas que luego dieron su fruto abundantemente. Al ser canonizado el 1954, el Papa Pío XII decía de él: “Pío X, pobre y rico, suave y humilde, de corazón fuerte, luchador por los derechos de la Iglesia, esforzado en el empeño de restaurar en Cristo todas las cosas”. Buen resumen de su preciosa y larga vida.

D. Tito Fusarini, párroco de Riese, pronto caló en el alma grande del pequeño Beppi. Dijo un día, hablando de aquel niño: “Es el alma más noble de este país…”. Viendo claramente cuál era su vocación, le envió al Seminario y ayudó a pagar su carrera sacerdotal. En el archivo del seminario de Padua se conservan las notas de aquellos años y dicen de él: “Discípulo irreprochable. Inteligencia superior. Memoria excelente. Ofrece toda esperanza”. No se equivocaron. Era todo un presagio…

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 2 de septiembre

      

SAN ESTEBAN,
Rey de Hungría

n. 969 en Esztergom, Hungría; † 15 de agosto de 1038

Patrono de los albañiles; Hungría; reyes.
Protector contra la mortalidad infantil.


Quien es justo justifíquese más,
y quien es santo santifíquese más.
(Apocalipsis 22, 11)

  • San Esteban, Rey de los Húngaros y Confesor, que durmió en el Señor el 15 de Agosto.
  • En Roma, Santa Máxima, Mártir, que durante la persecución de Diocleciano, confesando a Cristo a una con san Ansano, mientras la apaleaban entregó su espíritu.
  • En Pamiers de Francia, san Antolín, Mártir, cuyas reliquias se conservan con gran veneración en Palencia de España.
  • Igualmente los santos Mártires Diomedes, Julián, Felipe, Eutiquiano, Esiquio, Leónides, Filadelfo, Menalipo y Pantágapas; de los cuales unos consumaron el martirio en el fuego, otros en el agua, y otros por la espada y en la cruz.
  • En Nicomedia, los santos Mártires Zenón y sus hijos Concordio y Teodoro.
  • En Lyon de Francia, san Elpidio, Obispo y Confesor.
  • En el Piceno, otro san Elpidio, Abad, cuyo nombre tomó el pueblo que se gloría de poseer su santo cuerpo.
  • En el monte Soracte, san Nonoso, Abad, el cual con su oración trasladó de un lugar a otro un gran peñasco, y resplandeció con otros milagros.
  • El mismo día, la Conmemoración de los santos hermanos Mártires Evodio, Hermógenes y Calixta. Padecieron el martirio en la ciudad de Siracusa, en Sicilia, y de ellos se hace mención también el 25 de Abril.
  • En Lyon de Francia, la Traslación de los santos Justo, Obispo y Confesor, y Viador, que había sido su ministro, cuyos tránsitos se conmemoran, respectivamente, el 14 y el 21 de Octubre.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN ESTEBAN,
Rey de Hungría

San Esteban, duque de Hungría en el año 997, combatió victoriosamente, aun a mano armada, contra la rebeldía, la idolatría y la esclavitud en sus Estados, y dio ejemplo a sus súbditos de todas las virtudes. Una gran parte de las noches pasábala orando y meditando, y, para con los pobres, mostraba una gran generosidad verdaderamente real hasta llegar a vender su vajilla para socorrerlos. Recibió la corona real del Papa Silvestre II y dividió su reino en once diócesis, después de haber llamado a él a una cantidad de clérigos y monjes. Este rey apóstol, para favorecer las relaciones entre los pueblos, fundó hospitales con monasterios en Jerusalén, Constantinopla, Roma y Ravena. Una madre cristiana, Gisela de Baviera, lo había formado. De noche, iba de incógnito a los hospitales y prestaba a los enfermos los más humildes servicios. Consagró su reino a la Madre de Dios, y la Virgen, en retorno, lo llamó al cielo el día de su gloriosa Asunción, en 1038.


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