SAN JOSÉ DE CALASANZ,
Confesor
n. 11 de septiembre de 1556 en Peralta (Aragón), España;
† 25 de agosto de 1648 en Roma, Italia
Patrono de universidades; escuelas; escuelas rurales; alumnos de escuelas; estudiantes.
"El Espíritu del Señor reposó sobre mí;
"El Espíritu del Señor reposó sobre mí;
por lo cual me ha consagrado con su unción
y me ha enviado a evangelizar a los pobres."
(Lucas 4, 18)
- San José de Calasanz, Presbítero y Confesor, que fue Fundador de la Orden de Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, y durmió en el Señor el 25 de Agosto.
- En Potenza de Lucania, el triunfo de los santos Aroncio, Honorato, Fortunato y Sabiniano, hijos de los santos Bonifacio y Tecla, los cuales, imperando Maximiano, por orden del Juez Valeriano, fueron condenados a pena capital. Su fiesta, junto con la de los otros ocho hermanos, se celebra el día 1 de Septiembre.
- En Bérgamo, san Narno, que, bautizado por san Bernabé, fue por él ordenado primer Obispo de aquella ciudad.
- En Capua, el triunfo de san Rufo, Obispo y Mártir, que gozando la dignidad de patricio, fue con toda su familia bautizado por san Apolinar, discípulo de san Pedro.
- Allí mismo, los santos Mártires Rufo y Carpóforo, que padecieron en tiempo de Diocleciano y Maximiano.
- En Tomis del Ponto, los santos Mártires Marcelino, Tribuno, su mujer Manea, y sus hijos Juan, Serapión y Pedro.
- En Lentini de Sicilia, santa Eulalia, Virgen, la cual, por ser cristiana, acuchillada por su hermano Sermiliano, pasó al celestial Esposo.
- El mismo día, el triunfo de santa Antusa la menor, la cual sumergida en un pozo por la fe de Cristo, consiguió el martirio.
- En Arlés de Francia, san Cesareo, Obispo, varón de admirable santidad y religión.
- En Autún, san Siagro, Obispo y Confesor.
- En Pavía, san Juan, Obispo.
- En Lérida de la España Tarraconense, san Licerio, Obispo.
- En la Tebaida, san Pemón, Anacoreta.
- En Septémpeda del Piceno, santa Margarita, Viuda.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
SAN JOSÉ DE CALASANZ,
Confesor
Este santo consagró su vida a la educación cristiana de la niñez. En su juventud, reunía ya a su alrededor a los niños para enseñarles las oraciones y los misterios de la religión. Ordenado sacerdote, se dedicó primero a la predicación en España, su patria; pero, sintiéndose llamado a vida más perfecta aun, se trasladó a Roma, donde la vista de un tropel de niños entregados a los vicios a los que arrastra la falta de educación, le inspiró el pensamiento de fundar escuelas pías. Asoció a su intento a varios eclesiásticos animados de los mismos sentimientos, y su congregación fue erigida por Gregorio XV en orden religiosa, bajo el nombre de Clérigos regulares de la Madre de Dios de las escuelas pías.








