Mes de María

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Martirologio Romano 21 de noviembre


LA PRESENTACION
DE LA
SANTISIMA VIRGEN

PRESENTACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

Ninguno puede servir a dos señores,
porque tendrá aversión al uno y amor al otro,
o si se sujeta al primero, mirará con desdén al segundo.
No podéis servir a Dios y a las riquezas.
(Mateo 6, 24)

  • En Jerusalén, la Presentación en el Templo de la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios.
  • El mismo día, el tránsito de san Rufo, de quien escribe san Pablo Apóstol a los Romanos.
  • En Roma, el martirio de los santos Celso y Clemente.
  • En Reims de Francia, san Alberto, Obispo de Lieja y Mártir, que por defender la libertad eclesiástica fue asesinado.
  • En Ostia Tiberina, los santos Mártires Demetrio y Honorio.
  • En España, los santos Mártires Honorio, Eutiquio y Esteban.
  • En Panfilia, san Heliodoro, Mártir, en la persecución de Aureliano, siendo Presidente Aecio. Después de él sus mismos verdugos, convertidos a la fe, fueron sumergidos en el mar.
  • En Roma, san Gelasio I, Papa, señalado en doctrina y santidad.
  • En Verona, san Mauro, Obispo y Confesor.
  • En el monasterio de Bobio, el tránsito de san Columbano, Abad, que fue Fundador de muchos monasterios y Padre de gran número de Monjes, y esclarecido en muchas virtudes, descansó en buena vejez.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


PRESENTACIÓN DE LA 
SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

María fue presentada en el Templo por sus padres a la edad de tres años, para ser educada allí santamente en el servicio del Señor. Los padres y las madres de las principales familias de Jerusalén concurrieron al Templo para rendir homenaje a la familia de David, y los ángeles cubrieron a la niña con sus alas y cantaron en armonioso concierto. Aunque niñita, conocía ella la grandeza del Señor a quien iba a servir. Así, para llegar hasta el pontífice Zacarías, subió las gradas del Templo con una firmeza y una agilidad que excedían la de su edad. El Espíritu de Dios que animaba su alma suplía la flaqueza de su cuerpo.

martes, 20 de noviembre de 2018

Magisterio Pontificio: Sobre la Iglesia Perseguida






CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA


DUM MAERENTI ANIMO


DE NUESTRO SANTÍSIMO SEÑOR

PÍO

POR LA DIVINA PROVIDENCIA

PAPA XII

A LOS VENERABLES HERMANOS
PATRIARCAS, PRIMADOS, ARZOBISPOS, OBISPOS
Y DEMÁS ORDINARIOS LOCALES

EN PAZ Y COMUNIÓN CON LA SEDE APOSTÓLICA


A LA IGLESIA PERSEGUIDA

(29 de junio de 1956)



Mientras con ánimo afligido consideramos las gravísimas condiciones en que sufre la Iglesia, en no pocas regiones del mundo, a causa del materialismo ateo allí imperante, Nos viene a la mente la situación en que hace cinco siglos se encontraban los pueblos de Europa central, y que fue causa de que Nuestro Predecesor, de i. m., Calixto III, publicase una Carta apostólica, del 29 de junio de 1456, Cum his superioribus annis.

Las gentes que habitaban las fértiles regiones regadas por el Danubio, y las otras circunvecinas, si no habían sido ya abatidas por la catástrofe, corrían serio peligro, no sólo en sus personas y sus bienes, sino aun en la misma fe de sus mayores. Esto ocurría principalmente en Hungría y en las tierras que hoy constituyen las naciones de Albania, Bulgaria, Checoslovaquia, Yugoslavia y Rumania. Pero la gravedad del momento la sentían también los que habitaban en países menos cercanos, sobre todo los pueblos de Alemania y de Polonia.

El Pontífice Calixto III, comprendiendo bien el peligro, juzgó deber suyo exhortar paternalmente a los Pastores y fieles del orbe católico a expiar las propias culpas con obras de penitencia, reformar las costumbres conforme a los principios de la moral cristiana, a implorar con súplicas fervientes el socorro eficaz de Dios. Trabajó, además, sin tregua y por todos los medios posibles por alejar de los fieles el peligro; y, finalmente, atribuyó al auxilio divino la victoria de aquellos valientes que, animados por las exhortaciones de San Juan de Capistrano y guiados por el valiente jefe Juan Hunyady, defendieron bravamente la ciudadela de Belgrado. Para que de este acontecimiento quedase memoria en la liturgia y para que todos los cristianos diesen a Dios las debidas gracias, instituyó la fiesta de la Transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo, que había de celebrarse en todo el mundo el día 6 de agosto[1].

2. También hoy, por desgracia, vosotros, que habitáis en dichas regiones, os veis tristemente afligidos y atormentados juntamente con muchos católicos, tanto de rito latino como de rito oriental, que moran en los países que se extienden a Oriente y Septentrión, hasta las costas del mar Báltico. Ya han pasado más de diez años, como lo sabéis por propia experiencia, desde que la Iglesia de Jesucristo fue privada de sus derechos, aunque no en todas partes en el mismo grado. Como consecuencia de esta situación, las piadosas asociaciones y confraternidades religiosas han sido disueltas y dispersadas; se ponen obstáculos a los Pastores en el ejercicio de su ministerio, cuando no se les deporta, destierra o encarcela; hasta se ha pretendido, directa y temerariamente, suprimir las diócesis católicas de rito oriental, e incitar con todos los medios al clero y fieles al cisma. Sabemos también que no pocos se ven sometidos a toda clase de vejámenes por haber confesado franca, sincera y animosamente su fe y por haberla defendido valerosamente. Pero lo que verdaderamente Nos llena de dolor es el saber cómo envenenan las mentes de los niños y de los jóvenes con falsas y perversas doctrinas, a fin de alejarles de Dios y de sus santos mandamientos, con sumo daño para su vida presente y peligro para la futura.

A Nos, que por divina disposición ocupamos esta Cátedra de San Pedro, se Nos presenta ante los ojos esa tristísima visión de la que, aun habiendo ya hablado otras veces en Cartas apostólicas, hoy no podemos guardar silencio, para no faltar a Nuestro deber. Porque también Nos debemos cumplir fielmente aquel grave y suave mandato que Cristo Señor Nuestro dio al Prínipe de los Apóstoles y a sus Sucesores con estas palabras: Confirma a tus hermanos[2]. Por eso deseamos promover siempre y consolidar en vosotros los santos propósitos, mientras os manifestamos Nuestro afecto; a vosotros, decimos, que por vuestra fidelidad y amor a Jesucristo soportáis tantos dolores, tantas tribulaciones, tantos trabajos.

3. Ante todo, Nos dirigimos a vosotros, Amados Hijos Nuestros, Cardenales José Mindszenty, Luis Stepinac y Esteban Wyszynski, a quienes Nos mismo hemos revestido con la dignidad de la Púrpura Romana, en atención a los méritos insignes contraídos por vosotros en cumplir los deberes pastorales y en defender a la Iglesia. En Nuestro ánimo afligido está siempre presente todo cuanto vosotros -injustamente alejados de vuestras sedes y de vuestro sagrado ministerio- habéis sufrido y seguís sufriendo por Jesucristo. Juntamente con vosotros, tenemos ante la vista, y les recordamos con afecto, también a los Venerables Hermanos en el Episcopado, que son ejemplo de fidelidad a la Sede Apostólica, así como también a los sacerdotes, tanto seculares como religiosos, y a las falanges de varones y mujeres consagrados al servicio divino, y a los demás hijos e hijas amadísimos, que en medio de tantas dificultades se prodigan por defender y dilatar el pacífico y pacificador reino de Cristo.

Martirologio Romano 20 de noviembre


SAN FÉLIX 
DE VALOIS
Confesor

n. abril de 1127 en Valois, Francia;
† 4 de noviembre de 1212 en Picardía, Francia

SAN FÉLIX DE VALOIS, Confesor

Aquellos a quienes Dios tiene previstos,
también los predestinó para ser conformes
a la imagen de su Hijo.
(Romanos 8, 29)

  • San Félix de Valois, Presbítero y Confesor, que fue Fundador de la Orden de la santísima Trinidad, Redención de cautivos, y el 4 de Noviembre durmió en el Señor.
  • En Persia, el martirio de los santos Nersas, Obispo, y sus Compañeros.
  • En Mesina de Sicilia, los santos Mártires Ámpelo y Cayo.
  • En Turín, los santos Mártires Octavio, Solutor y Adventor, soldados de la legión Tebea; los cuales, peleando por Cristo egregiamente, fueron coronados del martirio siendo Emperador Maximiano.
  • En Cesarea de Palestina, san Agapio, Mártir, el cual, de orden del Emperador Galerio Maximiano, condenado a las fieras y no siendo herido de ellas, le colgaron de los pies unas piedras y le sumergieron en el mar.
  • En Doróstoro de la Misia inferior, san Dasio, Mártir, el cual, en las fiestas Saturnales, no queriendo consentir en sus deshonestidades, fue muerto de orden del Presidente Basso.
  • En Nicea de Bitinia, los santos Mártires Eustaquio, Tespesio y Anatolio, en la persecución de Maximiano.
  • En Heraclea de Tracia, los santos Mártires Basso, Dionisio, Agapito y otros cuarenta.
  • En Inglaterra, san Edmundo, Rey y Mártir.
  • En Constantinopla, san Gregorio de Decápolis, que padeció muchos trabajos por el culto de las sagradas Imágenes.
  • En Milán, san Benigno, Obispo, el cual, durante una gran irrupción de los bárbaros, gobernó con suma constancia y religión la Iglesia a él confiada.
  • En Chalons de Francia, san Silvestre, Obispo, que el año cuarenta y dos de su sacerdocio, lleno de días y de virtudes, pasó al Señor.
  • En Verona, san Simplicio, Obispo y Confesor.
  • En Hiloesheim de Sajonia, san Bernardo, Obispo y Confesor, que fue puesto por el Papa Celestino III en el catálogo de los Santos.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


SAN FÉLIX DE VALOIS
Confesor

Según las tradiciones de la Orden de la Merced, San Félix de Valois, nacido en 1127 y educado por San Bernardo, dio muestras desde su más tierna infancia de una gran caridad para con los pobres, hasta el extremo de despojarse de sus vestiduras para vestirlos con ellas. Ordenose de sacerdote y, después de su primera misa, se retiró a la soledad. Allí fue donde San Juan de Mata fue a buscarlo por inspiración divina, para trabajar con él en la fundación de la Orden de la Redención de los cautivos. La Santísima Virgen lo honró a menudo con sus visitas; un ángel le advirtió sobre la hora de su muerte, que acaeció el año 1212, a edad muy avanzada.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Martirologio Romano 19 de noviembre


SANTA ISABEL DE HUNGRÍA
Viuda

n. 1207 en Presburgo, Hungría; † 1231 en Marburgo

Patrona de viudas; panaderos; mendigos; novias; trabajadores y sociedades de caridad; condesas; exiliados; personas falsamente acusadas; hospitales y sanatorios; servicios de enfermería; personas ridiculizadas por su piedad; terciarios. Protectora contra la mortalidad infantil; dolores de muela; problemas con la familia política.

SANTA ISABEL DE HUNGRÍA, Viuda

En orden a los difuntos no queremos, hermanos,
dejaros en ignorancia para que no os entristezcáis,
del modo que suelen los demás hombres,
que no tienen esperanza.
(1 Tesalonicenses 4, 13)

  • En la ciudad de Marburgo, en Alemania, el tránsito de santa Isabel, Viuda, hija de Andrés, Rey de los Húngaros, de la tercera Orden de san Francisco; la cual, ocupada continuamente en obras de piedad, esclarecida en milagros, pasó al Señor.
  • San Ponciano, Papa y Mártir, cuyo triunfo se conmemora el 30 de Octubre.
  • En Samaria de Palestina, san Abdías, Profeta.
  • En Roma, en la vía Apia, el triunfo de san Máximo, Presbítero y Mártir, el cual, habiendo padecido en la persecución de Valeriano, fue enterrado en la Iglesia de san Sixto.
  • En la ciudad de Ecija, en España, san Crispín, Obispo, que, siendo decapitado, alcanzó la gloria del martirio.
  • En el mismo día, san Fausto, Diácono Alejandrino, que, primeramente en la persecución de Valeriano, fue desterrado con san Dionisio; después, siendo de edad avanzada, en tiempo de Diocleciano pasado a cuchillo, consumó el martirio.
  • En Cesarea de Capadocia, san Barlaán, Mártir, que, aunque rústico y sin letras, fortalecido con la sabiduría de Cristo, venció con su constancia en la fe al tirano y al mismo fuego. En el día de su fiesta predicó san Basilio el Grande un célebre panegírico.
  • En Viena de Francia, los santos Mártires Severino, Exupeno y Feliciano, cuyos cuerpos, al cabo de largos años, hallados por revelación de los mismos Santos, fueron honoríficamente exhumados por el Obispo, clero y pueblo de aquella ciudad, y con el debido honor sepultados.
  • En Isauria, el suplicio de los santos Azas y ciento cincuenta Compañeros soldados, en tiempo del Emperador Diocleciano y del Tribuno Aquilino.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


SANTA ISABEL DE HUNGRÍA 
Viuda

Santa Isabel, hija de Andrés II, rey de Hungría, y esposa de Luis IV, landgrave de Turingia, levantábase todas las noches para orar a Dios, alimentaba hasta a novecientos pobres todos los días y seguía descalza las procesiones. A la muerte de su virtuoso esposo, que se había hecho cruzado con Federico Barbarroja: “Dios mío -dijo ella- cuando para resucitarlo no tuviese sino que dar un solo cabello, no lo daría si ello fuese contra vuestra voluntad”. Despojada y echada entonces como disipadora por su cuñado, vivió pobre con sus tres hijos; recobró después sus bienes cuyas rentas distribuyó a los pobres, y murió en una cabaña, el 17 de noviembre de 1231, contando menos de 24 años de edad.

domingo, 18 de noviembre de 2018

R.P. Leonardo Castellani: Parábolas del Grano de Mostaza y del Fermento






En aquel tiempo: Dijo Jesús a las turbas esta parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo. Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.» Les dijo otra parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo.» Todo esto dijo Jesús en parábolas a la gente, y nada les hablaba sin parábolas, para que se cumpliese el oráculo del profeta: Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo. 
Mateo XIII, 31-35


Domingueras Prédicas I
R.P. Leonardo Castellani


Domingo XXVI después de Pentecostés (VI móvil después de Epifanía)


Estas dos pequeñas parábolas de Jesús junto con las otras llamadas parábolas de la Iglesia; -o sea, el Trigo y la Cizaña de la parábola anterior, la de la Red echada al Mar y la del Rey que se va y vuelve y al cual se le sublevan los súbditos- contienen la filosofía de Cristo, si se puede hablar así; o sea lo que llaman hoy la cosmovisión" (más correcto sería cosmivisión ), que es la traducción literal de una palabra alemana intuición del mundo, Weltanschauung".

Parecería que hoy la filosofía ha acabado, y ha acabado en religión; y que hay dos cosmivisiones solamente, la de la Iglesia y la de la impiedad. Hegel hizo un sistema filosófico que dijo era el último y definitivo; que él era el segundo Aristóteles sin tercero posible; después Kirkegord refutó ... digo mal, destrozó a Hegel; y los que han seguido han prolongado estas líneas y nada más: panteísmo y ateísmo por un lado (son dos hermanos siameses), religiosidad filosofada por otro. Cosmivisión atea; el Progreso Indefinido; cosmivisión católica: principio, medio y fin de la Humanidad.

Cristo representó a la Iglesia con la imagen de cosas vivas, que tienen principio, medio y fin; dicho de otro modo, cosas mortales. Una semillita, la más chica, se vuelve un árbol, el más grande; el árbol permanece mucho tiempo, pero al fin se seca, y si no se seca, lo cortan.

El trigo se siembra para trillarlo, para que dé fruto y muera. La cosecha. El trigo y la cizaña crecen paralelamente hasta la cosecha.

El fermento es algo que se usa estrictamente para levantar la masa; y después desaparece. Esa sería la función de la Iglesia en la humanidad.

Estamos hartos de oír que la vida del hombre es una prueba: que hemos sido puestos en este mundo "para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor y mediante esto salvar nuestra alma"; para eso Dios nos previene, nos acompaña y nos corona con su gracia; pues al darnos la gloria eterna, "Dios corona sus propios dones" -dice San Agustín- pues nuestros mismos méritos, con los cuales "realmente merecemos el cielo", dice el Concilio de Trento, son en el fondo dones de Dios. Lo único que pone nuestro libre albedrío es la correspondencia a la gracia. De modo que Dios nos acompaña con su Providencia; y lo mismo hace con la Humanidad, que tiene el mismo fin del hombre, pues al fin es un montón de hombres. De modo que todo lo que hay sobre la tierra está hecho para acabar -para crecer y acabar- para acabar en una transfiguración, desde luego, pero acabar.

Todo esto se resume en el dicho de San Pedro: "No tenemos aquí patria permanente sino que bregamos por la futura". Es la cosmivisión del cristiano; enfrente está la cosmivisión del impío: "Aquí está nuestra patria permanente; el fin de la Humanidad es la Evolución".

Estamos hartos también de oír hablar de la Evolución. En la más popular y extendida de las revistas yanquis, "El Correo del Sábado a la Tarde" (en la brevedad del inglés "Saturday Evening Post"), leo en un número reciente que estamos en el momento decisivo de la evolución del hombre. Ese momento consiste en "la creación de un Gobierno Mundial sobre la base de la Democracia". Por supuesto que un gobierno mundial sobre la base de la democracia significa un gobierno mundial de los Estados Unidos. Los enemigos dese gran paso de la evolución humana son los comunistas, que en el fondo no quieren sino eso mismo, un gobierno mundial para ellos; y también los nacionalistas, que no quieren gobierno mundial, y son más abominables todavía que los comunistas.

En la Sagrada Escritura no hay ni rastro deste gobierno mundial democrático; sino la predicción del gobierno mundial del Anticristo y después del gobierno mundial de Cristo, sobrenatural y resurreccional. Eso aborrecen estos progresistas, la Parusía, la idea del fin del mundo, de este mundo: este mundo ha durado ya 18 millones de años -y si quieren 18 mil millones, mejor todavía; y tiene que seguir otros 18 mil millones de años, progresando siempre en línea recta.

Se necesitan muchos años para poder decir que el hombre desciende del mono; y más todavía para decir de dónde desciende el mono en definitiva.

Pongamos que desciende de la hiena -no sé de qué dicen ellos- y la hiena del perro, y el perro de la comadreja, y la comadreja de la iguana, y la iguana del carancho y así sucesivamente hasta la ameba, un animálculo tan infeliz que no se sabe bien si es animal o planta; y después hay que averiguar la descendencia de las plantas, desde el ombú hasta ellitófito, que es medio piedra y medio planta. Todo esto está basado en el principio de la Evolución, a saber; que lo más sale de lo menos y todo ser da más de lo que tiene. Pero la vida ¿de dónde viene? Vino de otro astro. Y en el otro astro ¿de dónde vino? No, hay que abandonar esa respuesta que no hace más que trasladar la pregunta. La vida viene del átomo de hidrógeno, toda la creación al principio consistía en puros átomos de hidrógeno, dice Telar Chardón; ¡ah! pero esos átomos estaban impregnados de Dios; y por eso evolucionaron; y Dios también evoluciona.

De modo que antes decíamos al fin de la misa: "En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios" y ahora tendríamos que decir, por mandato de la Ciencia, (¿qué Ciencia?): "En el principio era el hidrógeno atómico, y el hidrógeno atómico estaba con Dios y el hidrógeno atómico era Dios". Justamente con el hidrógeno atómico hacen ahora una bomba infernal, que dice la revista de marras, tiene mil veces la fuerza destructiva de la bomba de Hiroshima. El Diablo se burla de nosotros; y yo me vengo burlándome de la ciencia del Diablo. Me avergüenzo un poco de ser tan poco científico; pero ellos en el fondo dicen esto.

A mí me parece que si hubiera nacido en el siglo XVI me hubiese ido mejor que en este siglo: no hay progreso. -Bah, ese es un caso particular. -Bueno, un caso general: esas 16.000 bombas atómicas almacenadas que pueden hacer polvo a medio mundo si les arriman un fósforo, no es progreso. -Bueno, ésos no son más que accidentes o pequeños tropezones de la Evolución que sirven para purificar la Evolución, pero la Evolución sigue adelante. ¡Olé por la Evolución! Yo no sigo adelante. Muero dentro de poco y no hay Evolución que valga; no me llevo conmigo más que mis buenas obras. Y si hubiese nacido en el siglo XVI era lo mismo. Entre paréntesis, me gustaría haber sido el primer mono transformado en hombre.

Sin bromas, esta cosmivisión de la Evolución Perpetua que suprime la Muerte, el Juicio, el Infierno y la Gloria y distorsiona la moral, despojando prácticamente de la responsabilidad personal es enormemente zonza. Es una herejía total; y cuanto un error es más total, más lejos de la Verdad; y cuanto más lejos de la Verdad, más zonzo.

Somos trigo para ser guardado en los graneros de Dios; o cizaña para ser quemada. Nacemos, crecemos y acabamos; y somos juzgados. No hay Evolución que valga.





Sea todo a la Mayor Gloria de Dios

Martirologio Romano 18 de noviembre


DEDICACIÓN DE LAS
BASÍLICAS DE SAN PEDRO Y SAN PABLO


¿No sabéis que vuestro cuerpo
es templo del Espíritu Santo
que reside en vosotros?
(1 Corintios 6, 19)

  • En Roma, la Dedicación de las Basílicas de los santos Apóstoles Pedro y Pablo. La primera, reedificada y engrandecida, fue solemnemente consagrada en este día por el Papa Urbano VIII; la segunda, reducida a cenizas por un voraz incendio, y también levantada de nuevo con mayor magnificencia, fue consagrada con gran solemnidad a 10 de Diciembre por Pío IX, que trasladó al presente día su anual conmemoración.
  • En Antioquía, el triunfo de san Román, Mártir, que en tiempo del Emperador Galerio, viendo al Prefecto Asclepíades penetrar a viva fuerza en una Iglesia e intentar destruirla del todo, exhortó a los demás Cristianos a que se le opusiesen; por lo cual, después de crueles suplicios y de cortada la lengua (sin la cual seguía en las alabanzas de Dios), ahogado con un dogal en la cárcel, consumó su ilustre martirio. Antes de él fue martirizado un tierno niño, llamado Bárula, que preguntado por el mismo Prefecto si era mejor adorar a un solo Dios o a muchos dioses, y respondiendo que sólo debía creerse en el único Dios que adoran los Cristianos, fue mandado azotar y degollar.
  • En Antioquía también, san Esiquio, Mártir, el cual siendo soldado, y oyendo publicar que, quien no adorase a los ídolos, dejase el cinto militar, inmediatamente se despojó de él; por lo cual, atándole una gran piedra a la mano derecha, le arrojaron al río.
  • En el mismo día, los santos Orículo y Compañeros, que en la persecución Vandálica padecieron por la fe católica.
  • En Maguncia, san Máximo, Obispo, que habiendo padecido mucho en tiempo de Constancio de parte de los Arrianos, murió Confesor.
  • En Tours de Francia, el tránsito de san Odón, Abad de Cluny.
  • En Antioquía, santo Tomás, Monje, al cual los Antioquenos celebraron cada año una fiesta, por haber sido con su intercesión librados de la peste.
  • En Luca de Toscana, la Traslación de san Frigdiano, Obispo y Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


DEDICACIÓN DE LAS BASÍLICAS 
DE SAN PEDRO Y SAN PABLO

Siempre los fieles han profesado una profunda veneración a la tumba de los apóstoles San Pedro y San Pablo. Ocho días después de su bautismo, según se refiere, el emperador Constantino trasladose al lugar donde descansaban los santos cuerpos; oró allí con gran abundancia de lágrimas. Cavose después la tierra, llenó doce canastas con ella en honor de los doce apóstoles, y echó los cimientos de la basílica de San Pedro. Terminado el edificio, el Papa San Silvestre lo consagró. Constantino hizo también edificar una iglesia en honor de San Pablo. La fiesta de este día fue instituida para recordar la consagración de la basílica de San Pablo extramuros, reconstruida después de un incendio, en 1854.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Martirologio Romano 17 de noviembre


SAN GREGORIO 
TAUMATURGO
Obispo y Confesor

n. hacia el año 213 en Ponto, Asia Menor;
† hacia el año 270 en Ponto

Protector contra terremotos e inundaciones.
Se invoca su intercesión en las causas perdidas e imposibles.

SAN GREGORIO TAUMATURGO, Obispo y Confesor

Quien cree en mí,
ése hará también las obras que yo hago,
y las hará todavía mayores.
(Juan 14, 12)

  • En Neocesarea del Ponto, el tránsito de san Gregorio, Obispo y Confesor, esclarecido en santidad y doctrina, el cual, por los grandes milagros y prodigios que obró con mucha gloria de las Iglesias, fue apellidado Taumaturgo.
  • En Heldelf de Sajonia, el tránsito de santa Gertrudis, Virgen, de la Orden de san Benito, esclarecida con el don de revelaciones. Su festividad se celebra el día de ayer.
  • En Palestina, los santos Mártires Alfeo y Zaqueo, los cuales, en el primer año de la persecución de Diocleciano, al cabo de muchos tormentos, sufrieron la pena de muerte.
  • En Córdoba de España, los santos hermanos Mártires Acisclo y Victoria, los cuales en la misma persecución, por orden del Presidentes Dión, fueron cruelísimamente atormentados y merecieron del Señor las coronas de un ilustre martirio.
  • En Alejandría, san Dionisio, Obispo, varón de grandísimo saber, el cual, esclarecido por las muchas veces que confesó la fe, y magnífico por la diversidad de suplicios y tormentos que padeció, lleno de días, murió Confesor en tiempo de los Emperadores Valeriano y Galieno.
  • En Orleáns de Francia, san Aniano, Obispo, cuyos frecuentes milagros dan testimonio de que su muerte fue preciosa en el acatamiento del Señor.
  • En la Bretaña, san Hugo, Obispo, el cual, de Monje Cartujo, llamado a regir la iglesia de Lincoln, resplandeció con muchos milagros y descansó con santo fin.
  • En Tours de Francia, san Gregorio, Obispo.
  • En Florencia, san Eugenio, Confesor, que fue Diácono de san Zénobio, Obispo de la misma ciudad.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


SAN GREGORIO TAUMATURGO
Obispo y Confesor

San Gregorio, pagano rico del Ponto, descollaba ya en el foro cuando encontró a Orígenes. Bautizado cinco años después, desprendiose de todo y se hizo ermitaño. Consagrado, a pesar de haber huido, obispo de Neocesárea, su patria, no fue su episcopado sino una larga serie de prodigios; de ahí su apodo de Taumaturgo u obrador de milagros. Un sacerdote pagano se convirtió al ver a una roca retroceder para dar lugar para una iglesia. En el año 240 no había encontrado más que 17 cristianos en su provincia; al morir dejó en ella, en el año 270, sólo 17 paganos.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Martirologio Romano 16 de noviembre


SAN EDMUNDO
Obispo y Confesor

n. hacia el año 1180 en Abingdon (Berkshire), Inglaterra;
† hacia el año 1240 en Borgoña, Francia

SAN EDMUNDO, Obispo y Confesor

El reino de Dios está en vuestro interior.
(Lucas 17, 21)

  • Santa Gertrudis, virgen, cuyo tránsito se conmemora el día siguiente.
  • En Edimburgo de Escocia, el tránsito de santa Margarita, Viuda, Reina de Escocia, célebre por su caridad con los pobres y por su voluntaria pobreza. Su fiesta se celebra el 10 de Junio.
  • En África, los santos Mártires Rufino, Marcos, Valerio y sus Compañeros.
  • El mismo día, los santos Mártires Elpidio, Marcelo, Eustoquio y Compañeros; Elpidio, que era del orden Senatorio, y en presencia de Juliano Apóstata había confesado a Cristo con invencible constancia, atado primero, a una con sus Compañeros, a unos caballos indómitos y arrastrado, y luego arrojado a la hoguera, consumó un glorioso martirio.
  • En Lyon de Francia, el triunfo de san Euquerio, Obispo y Confesor, varón de admirable fe y doctrina, el cual, siendo del nobilísimo orden de los Senadores, se hizo religioso en el hábito y en la vida, y encerrándose espontáneamente en la estrechez de una cueva, sirvió mucho tiempo a Cristo en oraciones y ayunos; después, por revelación de un Ángel, fue solemnemente promovido a la Cátedra pontifical de aquella ciudad.
  • En Padua, san Fidencio, Obispo.
  • En Cantórbery de Inglaterra, san Edmundo, Obispo y Confesor, el cual, por la defensa de los derechos de su Iglesia desterrado a Provins, pueblo de Sens, murió allí santísimamente, y fue canonizado por el Papa Inocencio IV.
  • El mismo día, la dichosa muerte de san Otmaro, Abad.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



SAN EDMUNDO
Obispo y Confesor

San Edmundo tuvo una piadosa madre y amó a la Santísima Virgen desde muy tierna edad; diole él un anillo como prenda de su fidelidad. Sabiendo que San Juan Evangelista gozaba de predilección ante María y Jesús, lo invocaba todos los días. Brillante escolar, en Oxford primero y después en París, siempre llevaba un cilicio. Decía a menudo: “Amaría a mis enemigos aun cuando me arrancaran los brazos y los ojos”, y, hablando del pecado: “Si viese el infierno de un lado y el pecado del otro, antes elegiría el infierno”. Consagrado arzobispo de Cantorbery, en 1234, defendió con firmeza los derechos y los bienes de la Iglesia contra Enrique III. Murió en 1240.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Barbarie Comunista V: Wilhem Reich: La Corrupcción de las Costumbres





Si bien el modelo bolchevique se derrumbó en 1989, el comunismo bajo distintos nombres continúa su acción destructora por medio de renovadas estrategias. Hoy mas complejo y profundo, compromete en plenitud a quienes lo profesan. Su acción indirecta, por medio de la revolución cultural, se hace sentir en todos los aspectos de nuestras sociedades. Con una nueva faz, busca el aniquilamento no solo de los cuerpos sino la condenación de las almas. Este ciclo, cuya publicación iniciamos, tiene ya algunos años desde que se hizo, no obstante mantiene plena vigencia en cuanto a los ideólogos, filosofías, medios, e instrumentos que describe. Recemos el Santo Rosario rogando a María Santísima, para que nos sostenga en la Fe, y preserve nuestras almas, hasta que Él vuelva.  




Barbarie Comunista Parte V

Wilhem Reich: La Corrupcción de las Costumbres 









Sea todo a la mayor gloria de Dios.

Martirologio Romano 15 de noviembre


SAN ALBERTO MAGNO
Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia

n. hacia el año 1206 en Lauingen, Baviera;
† 15 de noviembre de 1280 en Colonia, Prusia

Patrono de estudiantes de teología; filósofos; estudiantes en general; técnicos médicos; científicos; ciencias naturales.

Vosotros sois el cuerpo de Cristo
y miembros unos de otros.
(1 Corintios 12, 27)

  • En Colonia, san Alberto, Obispo y Confesor, de la Orden de Predicadores, apellidado Magno, célebre en santidad y doctrina, al cual el Papa Pío XI declaró Doctor de la Iglesia universal; y Pío XII le constituyó celestial Patrono ante Dios de los que cultivan las ciencias naturales.
  • El mismo día, el triunfo de san Eugenio, Obispo de Toledo y Mártir, que fue discípulo de san Dionisio Areopagita, y en el territorio de París, terminado el curso de su martirio recibió del Señor la corona de los Mártires. Su cuerpo fue más tarde trasladado a Toledo en España.
  • En Nola de Campania, san Félix, Obispo y Mártir, que, desde la edad de quince años resplandeció en milagros, y presidiendo Marcialno, terminó con otros treinta Compañeros la lucha del martirio.
  • En Edesa de Mesopotamia, el martirio de san Abibo, Diácono, que, imperando Licinio y siendo Presidente Lisania, despedazado con uñas de hierro, fue arrojado a la hoguera.
  • Allí mismo, los santos Mártires Gurías y Samonas, en tiempo del Emperador Diocleciano y presidiendo Antonino.
  • En África, los santos Mártires Segundo, Fidenciano y Várico.
  • En Archiac, territorio de Saintes, el tránsito de san Macuto, Obispo de Alet en Francia, el cual, nacido en Inglaterra, desde su primera niñez comenzó a resplandecer en milagros.
  • En Verona, san Luperio, Obispo y Confesor.
  • En Kahlemberg, cerca de Viena de Austria, san Leopoldo, Marqués de aquella provincia, a quien el Papa Inocencio VIII puso en el catálogo de los Santos.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.




SAN ALBERTO MAGNO
Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia

Habiendo entrado en la Orden de Santo Domingo, en sus comienzos entonces, San Alberto perseveró en ella a pesar de la oposición de su familia. Fue dedicado a los estudios y a la enseñanza de la filosofía y de la teología, en las que se distinguió como uno de los más grandes espíritus de su siglo y como maestro de Santo Tomás de Aquino. Obligado por el Papa a aceptar, en 1260, el obispado de Ratisbona, pronto obtuvo su relevo para poder retomar sus lecciones. En el concilio de Lyon, en 1274, empleó toda su influencia para restablecer la unión con los griegos cismáticos. Murió a edad muy avanzada, el 15 de noviembre de 1280.

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