lunes, 22 de enero de 2018

Martirologio Romano 22 de enero


SANTOS VICENTE
Y ANASTASIO2,
Mártires

1: n. en Huesca, España;
† martirizado hacia el año 304 en Valencia, España
2: n. en Persia;
† estrangulado y decapitado en el año 628 en Persia

1: Patrono de Valencia, España; viticultores; vinicultores; vinateros.

2: Patrono de orfebres. Protector contra los dolores de cabeza.

SANTOS VICENTE Y ANASTASIO, Mártires

Alegraos con la esperanza,
sed pacientes en la tribulación,
perseverad en la oración.
(Romanos 12, 12)

  • En Valencia de la España Tarraconense, san Vicente, Diácono y Mártir, el cual, por sentencia del impiísimo Presidente Daciano, habiendo padecido las cárceles y el hambre, el potro y el descoyuntamiento de los miembros, las planchas candentes, las parrillas de fuego y otras suertes de tormentos, voló al cielo a recibir el premio del martirio. Prudencio escribió en elegantes versos este noble triunfo, y san Agustín y san León Papa, lo celebran con grandísimas alabanzas.
  • En Bethsáloen de Asiría, san Anastasio, Monje de Persia. que después de padecer en Cesárea de Palestina, muchísimos tormentos de cárcel, azotes y cadenas, fue luego, de parte de Cosroes, Rey de los Persas, afligido con muchas penalidades, y, por último, degollado, después de enviar delante al martirio setenta compañeros sumergidos en un río. Su cabeza fue trasladada a Roma a un lugar llamado Aquas Salvias. junto con una imagen suya muy venerada, a cuya vista (como atestiguan las Actas del segundo Concilio Niceno) huían los demonios y se curaban las enfermedades.
  • En Embrún de la Galia, los santos Vicente, Oroncio y Víctor, que en la persecución de Diocleciano, fueron coronados del martirio.
  • En Novara, san Gaudencio, Obispo y Confesor.
  • En Sora, santo Domingo, Abad, esclarecido en milagros.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SANTOS VICENTE Y ANASTASIO,
Mártires

Vicente sufrió todas las clases de torturas que puede imaginar la crueldad más refinada. En medio de los tormentos resplandecía en su rostro y en sus palabras una tranquilidad tal, que parecía, dice San Agustín, que el Vicente que hablaba fuese distinto del que sufría.

Anastasio, de nacionalidad persa, después de haber sufrido varios tormentos, fue condenado a muerte por el rey Cosroes. Antes que a él, se estranguló a otros 68 cristianos. Cuando le llegó su turno: “Esperaba –dijo– otro género de muerte más cruel; pero ya que Dios me llama a Él por un camino tan fácil, no me costará nada el sacrificio de mi vida; le ruego sólo que se digne aceptarlo”.

domingo, 21 de enero de 2018

R.P. Leonardo Castellani: La Curación del Leproso y del Siervo del Centurión




En aquel tiempo: Cuando Jesús bajó de la montaña, le fueron siguiendo grandes muchedumbres. Y he aquí que un leproso se aproximó, se prosternó delante de Él y le dijo: “Señor, si Tú quieres, puedes limpiarme”. Y Él, tendiéndole su mano, lo tocó y le dijo: “Quiero, queda limpio”, y al punto fue sanado de su lepra. Díjole entonces Jesús: “Mira, no lo digas a nadie; sino ve a mostrarte al sacerdote y presenta la ofrenda prescrita por Moisés, para que les sirva de testimonio”. Cuando hubo entrado en Cafarnaúm, se le aproximó un centurión y le suplicó, diciendo: “Señor, mi criado está en casa, postrado, paralítico, y sufre terriblemente”. Y Él le dijo: “Yo iré y lo sanare”. Pero el centurión replicó diciendo: “Señor, yo no soy digno de que entres bajo mi techo, mas solamente dilo con una palabra y quedará sano mi criado. Porque también yo, que soy un subordinado, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste: “Ve” y él va; a aquél: “Ven”, y viene; y a mi criado: “Haz esto”, y lo hace”. Jesús se admiró al oírlo, y dijo a los que le seguían: “En verdad, os digo, en ninguno de Israel he hallado tanta fe”. Os digo pues: “Muchos llegarán del Oriente y del Occidente y se reclinarán a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos, mientras que los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allá será el llanto y el rechinar de dientes”. Y dijo Jesús al centurión: “Anda; como creíste, se te cumpla”. Y el criado en esa misma hora fue sanado.
Mateo VIII, 1-13



"Domingueras Prédicas"
R.P. Leonardo Castellani


Domingo Tercero después de Epifanía. 
Curación del Leproso y del Siervo del Centurión (1965)


(Hoy es el día de San Centurión, se puede decir).

El Evangelio de hoy nos trae dos milagros de Cristo, la curación de un leproso y la del siervo del Centurión romano. Cristo se muestra en ellos benéfico, humilde y religioso: religioso, porque manda al leproso curado cumplir la Ley de Moisés; humilde, porque hace sencillamente lo que él le indica: "Quiero: sé limpio"; y benéfico, como siempre, en toda su vida.

El episodio del Centurión, es uno de los centrales del Evangelio, pues contiene el tremendo anuncio de la entrada de los Gentiles en el Reino de Dios (o sea la Iglesia) y el rechazo de los judíos; por primera vez lo anuncia Cristo claramente; y después lo va a repetir no menos claramente al fin de su predicación. La causa principal de su muerte o asesinato legal fue ésta: el Mesías esperado no solamente era diferente de lo que ellos esperaban, no solamente negaba que ellos iban a dominar a Roma -y al mundo- por las armas, sino que les anunciaba ¡que el Reino de Dios les iba a ser retirado!

Es el anuncio del acontecimiento más grande de la historia del mundo: más grande que la fundación de Roma, las conquistas de Alejandro, la caída del Imperio Romano o el descubrimiento de América: a saber, la fundación de la Iglesia Católica, es decir, Universal, y la caída y dispersión de Israel, dos acontecimientos paralelos que duran hasta nuestros días, y son, por decirlo así, supra-históricos.

El Centurión (o Capitán) que suscitó esta revelación fue un santo: no ha sido canonizado e ignoramos su nombre, pero en mi tierra los criollos bautizan a veces a sus hijos con el nombre de "Centurión", y también existe el apellido Centurión. Digo que fue un santo porque Cristo mismo lo canonizó: "En verdad os digo, no he encontrado tamaña fe en Israel". Era bondadoso, humilde y religioso como el Maestro.

Era extraordinariamente bondadoso porque hizo todo este empeño personal en favor de un sirviente, paralítico, al cual "apreciaba como un tesoro" -dice San Lucas. Que un Romano hiciera todo eso por un judío es excepcional, único.

Era humilde, resplandece su humildad en toda su conducta: "Señor, no soy digno de que entres en mi pobre morada". Otro Romano hubiese dicho al revés: "No eres digno, tú, Judío, de entrar en mi casa". Mandó delante dél, para que intercediesen por él, Jefe de la guarnición de Cafarnaum, primero a unos ancianos judíos, después algunos amigos romanos, y después se presentó él; y dijo simplemente su plegaria:" Señor, mi muchacho yace en casa  paralítico y sufre malamente". Cristo le dijo: "Yo iré y lo curaré". Y entonces él hizo su sorprendente declaración, que equivale al reconocimiento de Cristo como Enviado de Dios y muy unido con Dios.

Era pues muy religioso: los ancianos judíos que lo precedieron le dijeron a Cristo: "Es un hombre muy bueno: nos ha edificado una Sinagoga"; que fue probablemente la Sinagoga donde Cristo más tarde hará su recitado sobre la Eucaristía. Probablemente era un "prosélito", que quería abrazar el monoteísmo judío; los judíos los admitían, pero los hacían esperar mucho y pasar por pruebas tremendas antes de circuncidarlos.

Le pidió a Cristo lo curara desde allí, mostrando creía que Cristo era Dios o poco menos que Dios, pues tenía sobre la vida y la muerte ese dominio estupendo; parecido al que él mismo tenía sobre sus soldados: "Porque yo soy un hombre con autoridad, y le digo a un recluta "Vete" y se va; "Ven", y viene; "Haz esto", y lo hace. Mas tú di una sola palabra y será sano mi siervo". O sea, que así como él estaba dentro de una jerarquía y obedecía órdenes y también era obedecido, así Cristo estaba en una jerarquía superior, sobrenatural, y podía dar órdenes a la vida y a la muerte. Y Cristo obedeció esta vez al Centurión lo mismo que al leproso. Y ni siquiera dijo la palabra "¡Paralítico, levántate!", sino que le dijo humildemente, como al leproso: "Sea hecho como quieres".

Los tres Centuriones romanos que salen en el Nuevo Testamento son buena gente, gente religiosa. El ejército romano era una institución de la cual no hay ejemplo hoy en el mundo: estaban firmemente disciplinados, eran religiosos, no estaban nunca ociosos, pues cuando no guerreaban construían calzadas, viaductos y acueductos en toda Europa, que aun todavía duran y no tenían 3.000 ó 4.000 Generales, sino que en cada caso un Centurión distinguido era nombrado jefe de una Legión con el nombre de "Imperator", o sea Comandante. Hilaire Belloc, en su libro La Crisis de Nuestra Civilización enseña que el Ejército Romano y la Iglesia Católica salvaron nuestra civilización en los siglos borrascosos que siguieron a la división y después a la fragmentación del Imperio: el caos que vino después de Diocleciano, o más bien después de Filipo el Árabe.

"En verdad os digo que vendrán muchos del Oriente y el Occidente, del Norte y del Sur, y se sentarán en el Reino con Abraham, Isaac y ]acob, y los hijos del Reino serán arrojados fuera; y entonces será el llanto y el crujir de dientes". ¿Cómo fue posible que los judíos que estaban hacía casi 2.000 años esperando el Rey Salvador, Mesh-i-á, o sea el Ungido, en griego Christos; y toda la vida de la nación, su culto, su poesía, su literatura y sus costumbres giraba en torno desa espera; cuando llega el Mesías no sólo lo desconocen, sino que lo asesinan; y persiguen después a sus discípulos? ¿Cómo pudo suceder tal cosa?

Es la más grande tragedia; y su clave es la corrupción de la religión. En el último de los profetas, Malaquías, que vivió cuatro siglos y medio antes de Cristo, vemos el comienzo desa corrupción, el comienzo del fariseísmo, que una enérgica reforma religiosa hecha por el Gobernador Nehemías y el mismo Profeta, detuvo por un tiempo pero no pudo apagar. Malaquías reprende sobre todo a los sacerdotes, de hacer trampa en los sacrificios por codicia de dinero y de haber perdido la fe, porque dicen: "¿De qué nos ha servido andar tristes por servir a Dios? A los que no sirven a Dios les va bien". Gran injuria a Dios es decir eso -y más un sacerdote.

En cuanto al pueblo, Malaquías se levanta contra la explotación de los pobres y el desarreglo de los Matrimonios por causa de los divorcios. El divorcio estaba en la Ley de Moisés; pero Malaquías, precediendo al Evangelio de Cristo, lo desaprueba.

Después predice la venida de San Juan Bautista, el Precursor; la gloria del nuevo templo, entonces reedificado, en el cual entraría el Mesías, "el Dominador que vosotros buscáis y el ángel del Testamento que vosotros esperáis"; y la sustitución de los sacrificios sangrientos por un sacrificio puro, agradable a Dios y universal, que se celebrará en todo el mundo; y es el que ahora estamos celebrando.




Martirologio Romano 21 de enero


SANTA INÉS,
Virgen y Mártir

† martirizada hacia el año 304 en Roma

Patrona de comprometidos en matrimonio; castidad; pureza; niñas; vírgenes; víctimas de violaciones; jardineros.

SANTA INÉS, Virgen y Mártir

Gocémonos, y saltemos de júbilo y demos gloria a Dios,
pues han llegado las bodas del Cordero
y su esposa se ha engalanado.
(Apocalipsis 19, 7)


  • En Roma, el triunfo de santa Inés, Virgen y Mártir, la cual, por orden de Sinfronio, Prefecto de la Ciudad, arrojada en el fuego, que se apagó por la oración de la Santa, fue pasada a cuchillo. De ella escribe san Jerónimo estas palabras: «En los escritos y lenguas de todo el mundo, especialmente en las iglesias, es alabada la vida de Inés, porque venció a la tierna edad y al tirano, y consagró con el martirio el título de la castidad».
  • En Atenas, el triunfo de san Publio, Obispo, que gobernó noblemente la iglesia de Atenas después de san Dionisio Areopagita, y, esclarecido en virtudes y señalado en doctrina, martirizado por Cristo, fue gloriosamente coronado.
  • En Tarragona de España, los santos Mártires Fructuoso, Obispo,Augurio y Eulogio, Diáconos, los cuales, en tiempo de Galieno, primeramente echados en la cárcel y después arrojados a las llamas, y, quemadas las ataduras, extendieron las manos en forma de cruz, y puestos en oración consumaron el martirio. En el día de su triunfo predicó san Agustín un sermón al pueblo.
  • En el monasterio de Einsiedeln, en Suiza, san Meinrado, Presbítero y Monje, el cual, consagrado a la vida eremítica en aquel paraje, donde más tarde surgió dicho monasterio, fue muerto por unos ladrones. El cuerpo de este bienaventurado varón, sepultado antes en el monasterio Augiense de Alemania, fue llevado después al monasterio de Einsiedeln.
  • En Troyes de Francia, san Patroclo, Mártir, que en tiempo del Emperador Aureliano merecio la corona del martirio.
  • En Pavía, san Epifanio, Obispo y Confesor.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SANTA INÉS,
Virgen y Mártir

He aquí a la esposa del Cordero de Dios. Búrlase ella para conservar su cuerpo y su corazón para su esposo Jesús de las proposiciones y de las amenazas del tirano. Los ángeles la acompañan a un lugar infame y dan muerte al insolente que quiere arrebatarle la honra; mas ella devuélvele la vida y lo convierte a la fe. Se la echa al fuego, pero el fuego respeta a la tierna virgen y da muerte a los verdugos. Condenada, finalmente, a ser decapitada, inclina la cabeza y va al cielo a juntarse con su Esposo divino a quien prometiera fidelidad.

sábado, 20 de enero de 2018

Martirologio Romano 20 de enero


SANTOS FABIÁN (1)
Y SEBASTIÁN (2),
Mártires

1: † martirizado hacia el año 250
2: n. Narbona, Francia;
† martirizado hacia el año 288 en Roma

2: Patrono de arqueros; flecheros; atletas; encuadernadores; jardineros; albañiles; policías; soldados; personas en trance de muerte. Protector contra las plagas y los enemigos de la religión.

SANTOS FABIÁN Y SEBASTIÁN, Mártires (con SAN ROQUE)

Entrad por la puerta angosta, porque la puerta ancha
y el camino espacioso son los que conducen a la perdición,
y son muchos los que entran por él.
(Mateo 7, 13)


  • En Roma, el triunfo de san Fabián, Papa y Mártir, que en tiempo de Decio padeció el martirio y fue sepultado en el cementerio de Calixto.
  • En Roma también, en las Catacumbas, san Sebastián, Mártir, que imperando Diocleciano, como mandase la primera cohorte, fue, por cristiano, atado a un palo en medio del campamento y asaetado por los soldados, y al fin apaleado hasta que expiró.
  • En Nicea de Bitinia, san Neófito, Mártir, que, siendo de quince años de edad, fue azotado con varas, echado en un horno y expuest a las fieras; pero quedando ileso, y confesando constantemente la fe de Cristo, por último fue muerto al filo de la espada.
  • En Cesena, san Mauro, Obispo, esclarecido en virtudes y milagros.
  • En palestina, la dichosa muerte de san Eutimio, Abad, que por su celo de la religión católica y por la virtud de los milagros floreció en la Iglesia, imperando Marciano.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


SANTOS FABIÁN Y SEBASTIÁN, 
Mártires (con SAN ROQUE)

Fabián era un laico cuando fue elegido para suceder al Papa Antero, en el año 236. Una paloma bajó del cielo, se posó en su cabeza y lo señaló, con lo que fue elegido por el clero y el pueblo. San Cipriano le da el título de hombre incomparable, y dice que la gloria de su muerte ha correspondido plenamente a la pureza de su vida.

Sebastián, condenado por Diocleciano a ser atravesado con flechas, fue dejado por muerto en el lugar del suplicio. Recobrada la salud, se presentó al emperador y le reprochó abiertamente su impiedad. El tirano, exasperado por tanta audacia, lo condenó a ser apaleado hasta hacerlo expirar bajo los golpes. Una piadosa mujer, de nombre Lucina, recogió sus venerables restos y los colocó en las catacumbas, en el lugar donde hoy se levanta la basílica que lleva su nombre.

viernes, 19 de enero de 2018

Martirologio Romano 19 de enero


SAN CANUTO,
Rey y Mártir

† asesinado en 1086 en Fionia, Dinamarca

SAN CANUTO, Rey y Mártir

Todo hijo de Dios vence al mundo;
y lo que nos hace alcanzar victoria sobre el mundo
es nuestra fe.
(1 Juan 5, 4)

  • En Roma, en la vía Cornelia, los santos Mártires Mario y Marta, su mujer, con sus hijos Audifaz y Ábaco, nobles persas, que vinieron a orar en Roma, en el imperio de Claudio. Después de sufrir azotes, el potro, el fuego y las uñas aceradas, les cortaron las manos; luego, a Marta, dieron muerte en la Ninfa; los otros fueron degollados y sus cuerpos quemados.
  • Igualmente, san Canuto, Rey y Mártir.
  • En Esmirna, el triunfo de San Germánico, Mártir, que en tiempo de Marco Antonino y Lucio Aurelio, hallándose en la hermosa flor de la primera edad, condenado por el Juez, y venciendo, por virtud de la gracia divina, al miedo natural de la muerte, él, de suyo, provocó a la fiera, que le aguardaba, y triturado entre sus dientes, mereció, muriendo por Jesucristo, ser incorporado al mismo Señor, pan verdadero.
  • En África, los santos Mártires Pablo, Geroncio, Jenaro, Saturnino, Suceso, Julio, Cato, Pía y Germana.
  • En Espoleto, el triunfo de san Ponciano, Mártir, a quien, imperando Antonino, mandó el Juez Fabián, por odio a Cristo, azotar cruelísimamente con varas, y que después anduviese descalzo sobre brasas; pero, quedando ileso, suspendiéronle del potro y garfios de hierro, y, en tal estado lo arrojaron a la cárcel, donde mereció ser confortado de los Ángeles; echáronle luego a los leones, rociaron su cuerpo con plomo derretido, y, por último, le acabaron con la espada.
  • En Lodi de Lombardía, san Basiano, Obispo y Confesor, que juntamente con san Ambrosio, combatió valerosamente contra los herejes.
  • En Worcester de Inglaterra, san Vulstán, Obispo y Confesor, esclarecido en méritos y milagros, que fue canonizado por el Papa Inocencio III.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN CANUTO,
Rey y Mártir

Apenas ascendido al trono de Dinamarca, obtuvo este rey insignes victorias sobre sus enemigos; no se dejó, empero, deslumbrar por la gloria militar; veíaselo, en medio de sus triunfos, poner humildemente su corona a los pies de Jesús crucificado, y ofrendar a este Rey de reyes su persona y su reino. Como supiese que atentaban contra su vida, fue a la Iglesia de San Albano y, con la mayor calma, se confesó y comulgó. Estaba orando por sus enemigos, cuando un venablo, que le arrojaron por una ventana, lo echó por tierra al pie del altar. Sucedió esto en el año 1086.

jueves, 18 de enero de 2018

El Kahal Oro XII "Consternación del Kahal"




El Kahal Oro XII "Consternación del Kahal"

El libro mas perseguido del genial Hugo Wast. Una narraciónn novelada que describe los intentos sionistas de apoderarse del mundo por medio de la posesión del bien imperecedero: el oro.

Es una novela, de modo que cualquier parecido con la realidad mundial es solo una lamentable casualidad…


Narración de Fabián Vazquez





Martirologio Romano 18 de enero


LA CÁTEDRA
DE SAN PEDRO EN ROMA

LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO EN ROMA

Nada temáis a los que matan el cuerpo
y no pueden matar el alma: temed antes
al que puede arrojar alma y cuerpo en el infierno.
(Mateo 10, 28)


  • La Cátedra de san Pedro Apóstol, cuando por primera vez la asentó en Roma.En el mismo lugar, el triunfo de santa Prisca, Virgen y Mártir; la cual en tiempo del Emperador Claudio, al cabo de muchos tormentos, fue coronada del martirio.
  • En el Ponto, el triunfo de los santos Mártires Moseo y Amonio, soldados, los cuales fueron primeramente condenados a trabajar en las minas, y, por último, entregados a las llamas.
  • Allí mismo, san Atenógenes, antiguo Teólogo, que, estando para consumar el martirio por el fuego, cantó gozoso un himno que dejó escrito a sus discípulos.
  • En Tours de Francia, san Volusiano, Obispo, el cual, preso por los Godos, dio su espíritu a Dios en el destierro.
  • En el monasterio de Lure, en Borgoña, san Deícola, Abad, natural de Irlanda, que fue discípulo de san Columbano.
  • En Tours de Francia, san Leobardo, recluso, que resplandeció por su admirable abstinencia y humildad.
  • En Como, santa Librada, Virgen.
  • En Buda de Hungría, santa Margarita, Virgen, de la real familia de los Árpades, Monja de la Orden de santo Domingo, insigne por la virtud de la castidad y por la rigurosísima penitencia, a la cual el Sumo Pontífice Pío XII inscribió en el catálogo de las santas Vírgenes.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO EN ROMA

Era antigua costumbre en la Iglesia de Occidente festejar el aniversario de la consagración del obispo. Era pues de esperar que se conmemorase de algún modo, desde los primeros tiempos, la entronización de San Pedro como obispo de Roma. Tal es el motivo de la solemnidad de este día, que encontramos mencionada en los libros litúrgicos desde fines del siglo VI.

miércoles, 17 de enero de 2018

Martirologio Romano 17 de enero


SAN ANTONIO,
Abad

n. 251 en Heraclea, Egipto;
† 356 en el Monte Colzim, Egipto

Patrono de ermitaños, monjes, amputados, animales, cerdos, tejedores de cestas, fabricantes de cepillos, carniceros, enterradores, quienes están afectados por enfermedades de la piel, epilépticos. Protector contra la epilepsia y enfermedades de la piel en general.

SAN ANTONIO, Abad

Si quieres ser perfecto, anda y vende cuanto tienes,
y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo:
ven después y sígueme.
(Mateo 11, 21)

  • En la Tebaida, san Antonio, Abad, que fue padre de muchos Monjes, preclarísimo por su vida y milagros, cuyos hechos narró en un excelente libro san Atanasio. Su sagrado cuerpo, hallado por revelación divina en tiempo del Emperador Justiniano, y traslado a Alejandría, fue enterrado en la Iglesia de san Juan Bautista.
  • En Langres de Francia, los tres santos gemelos Espeusipo, Eleusipo y Meleusipo; los cuales, con su abuela Leonila, fueron coronados del martirio en tiempo del Emperador Marco Aurelio.
  • En Bourges de Aquitania, el tránsito de san Sulpicio, Obispo, llamado el Piadoso, cuya vida y preciosa muerte se recomienda por sus gloriosos milagros.
  • En Roma, en el monasterio de san Andrés, los santos Monjes Antonio, Mérulo y Juan, de quienes escribe san Gregorio Papa.
  • En los confines de la región Edesana, en Mesopotamia, san Julián, Ermitaño, por sobrenombre Sabas, el cual, en tiempo del Emperador Valente, restableció, con la virtud de los milagros, la fe católica, casi extinguida en Antioquía.
  • En Roma, la Invención de los santos Mártires Diodoro, Presbítero, Mariano, Diácono, y sus Compañeros; los cuales, gobernando la Iglesia de Dios el Papa san Esteban, consiguieron el martirio el 1 de Diciembre.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


SAN ANTONIO,
Abad

San Antonio, al oír estas palabras del Evangelio, se las aplicó como si hubieran sido dichas especialmente para él. Distribuyó sus bienes entre los pobres y se retiró al desierto. El demonio, para seducirlo, empleó toda la pompa de las grandezas, todo el brillo del oro y todos los atractivos de la voluptuosidad; pero su humildad lo libró de sus asechanzas, el temor al infierno extinguió los ardores impuros que encendía en su corazón, y la invocación a Jesús le dio la victoria sobre todos sus enemigos. Murió en el año 356.

martes, 16 de enero de 2018

Un Mito Tradicionalista: ¿Papas Herejes?





¿LA HISTORIA ECLESIÁSTICA CONOCE CASOS 
EN LOS QUE UN PONTÍFICE HAYA SOSTENIDO UNA HEREJÍA?



"Misterio de Iniquidad"


FÁBULAS CALUMNIOSAS, CIEN VECES REFUTADAS

La tesis de la infalibilidad permanente del Papa está sólidamente establecida por argumentos de razón y de autoridad. Por lo demás, esta tesis es confirmada por los hechos: jamás ningún Papa se ha desviado de la fe.

Que los papas hayan errado en la fe es una fábula calumniosa, inventada en el siglo XVI por un grupo de historiadores protestantes llamados "centuriones de Magdeburgo". Sus mentiras fueron retomadas por los galicanos, después por los antiinfalibilistas del siglo XIX. "Es el género de ataque adoptado, hace tres siglos, por los centuriones de Magdeburgo. Como, en efecto, los autores y alborotadores de las opiniones nuevas no habían podido abatir las defensas de la doctrina católica, por una nueva estrategia, empujaron a la Iglesia hacia las discusiones históricas. El ejemplo de los centuriones fue reiterado por la mayor parte de las escuelas en revuelta contra la antigua doctrina, y seguido, lo que es peor, por muchos católicos (…). Se comenzó a escrutar los menores vestigios de antigüedades; a hojear en todas partes los rincones de los archivos; a volver a sacar a la luz fábulas fútiles, a repetir cien veces imposturas cien veces refutadas. (…) Algunos de los más grandes pontífices, aún aquellos de una virtud eminente han sido acusados y censurados (…). Las mismas tramas tienen curso hoy; y ciertamente, más que nunca, se puede decir en este tiempo que el arte del historiador parece ser una conspiración contra la verdad" (León XIII: breve Saepenumero considerantes, agosto 18 de 1883).

De 1868 a 1870 tuvo lugar una verdadera batalla periodística sobre los "casos históricos" de papas que habrían fallado en la fe. Los antiinfalibilistas ingleses, franceses y alemanes atacaron en primer lugar al Papa Honorio I. "Asistimos hoy a estos desafortunados debates que tienden a acusar su memoria y a censurar indirectamente la Sede de Pedro". Se lamentaba el padre Chéry, director de la Revista ecuménica del Vaticano (in: Guérin: Concile oecuménique du Vatican. Son histoire, ses décisions en latin et en français, Bar-le-Duc et Paris 1877, p. 116).

El padre Gratry, estimando que Honorio había sido hereje, quiso impedir la pronunciación del dogma de la infalibilidad pontificia. Condenaba a la gehena a aquéllos que despreciaran su interdicción: "Todos aquéllos que, a pesar de estas razones y estos hechos, osaran ir más allá y sentenciar en las tinieblas, rendirán cuenta al tribunal de Dios" (L’Univers, enero 19 de 1870).

El benedictino Dom Prosper Guéranger (erudito célebre por sus trabajos sobre la liturgia: Institutions liturgiques + L’année liturgique) redujo a nada las acusaciones de Gratry (Défense de l’Eglise romaine contre les accusations du R. P. Gratry, París 1870). Un año antes, Dom Guéranger había publicado un estudio sólido sobre "los casos históricos" de los papas calumniados (La monarchie pontificale, Paris et Le Mans 1869). El Papa Pío IX lo había felicitado calurosamente, deplorando la campaña de prensa desencadenada por los antiinfalibilistas:

"Esta locura lleva al exceso de que emprenden rehacer hasta la divina constitución de la Iglesia y adaptarla a las formas modernas de los gobiernos civiles, con el fin de abatir más fácilmente la autoridad del jefe supremo (autoridad) que Cristo le ha encargado y de la cual, ellos temen las prerrogativas (= infalibilidad y autoridad). Se los ve pues instalar con audacia, como indubitables o por lo menos completamente libres, ciertas doctrinas muchas veces reprobadas, machacar a imitación de los antiguos defensores de estas mismas doctrinas con CHICANAS HISTÓRICAS, PASAJES MUTILADOS, CALUMNIAS lanzadas contra los pontífices romanos, sofismas de todo género. Vuelven a colocar con impudicia todas estas cosas sobre la mesa sin tener ninguna cuenta de los argumentos con los cuales SE LOS HA REFUTADO CIEN VECES.

Su finalidad es agitar los espíritus, y excitar a las gentes de su facción y al vulgo ignorante contra el sentimiento comúnmente profesado. Aparte del mal que hacen arrojando así la confusión entre los fieles y librando a las discusiones de la calle las más graves cuestiones, nos llevan a deplorar en su conducta un desatino igual a su audacia” (Pío IX: breve Dolendum profecto, marzo 12 de 1870, dirigido a Dom Guéranger para felicitarlo por su libro La monarchie pontificale, libro en el cual el célebre benedictino preconiza la infalibilidad permanente del Papa).

El Papa deplora esta campaña de prensa mentirosa en otro breve también:

"Es perfectamente a propósito que se tenga en su conjunto y bien coordinado lo que la razón teológica nos demuestra, lo que las Sagradas Escrituras nos enseñan, lo que han tenido siempre y nos han transmitido de la manera más constante esta Sede apostólica, los concilios, los doctores y los Padres, con referencia al primado, al poder, a las prerrogativas del pontífice romano, y al mismo tiempo las muy graves razones por las cuales han sido REFUTADOS DESDE HACE MUCHO TIEMPO LOS SOFISMAS que revistiéndose de los exteriores embusteros de la novedad, son arrojados al público con la ayuda de folletos y de periódicos, y esto con una tal seguridad, que se diría que son descubrimientos hechos por la sabiduría moderna y desconocidos hasta ahora" (Pío IX: breve Cum ad sacrae, enero 5 de 1870, dirigido al padre Jules Jacques, que había publicado una traducción de los escritos de San Alfonso de Ligorio bajo el título Du pape et du concile).

Los Padres del primer concilio del Vaticano, que conocían mejor la historia eclesiástica que los pseudo historiadores antiinfalibilistas no se dejaron impresionar en absoluto por el barullo mediático. El concilio, despreciando estas calumnias, define la infalibilidad y afirma claramente que la teoría de la infalibilidad estaba confirmada por los hechos: "Lo que ha sido dicho es probado por los HECHOS; pues la religión católica sido guardada siempre sin tacha en la Sede apostólica (…). Nuestros predecesores han trabajado infatigablemente en la propagación de la doctrina saludable de Cristo entre todos los pueblos de la tierra y han velado con un cuidado igual por su conservación auténtica y pura, tal como había sido recibida" (constitución dogmática Pastor aeternus, julio 18 de 1870, cap. 4).

Aún mas, durante los trabajos preparatorios de Pastor aeternus, los Padres hicieron una declaración especial sobre el esquema preparatorio de Pastor aeternus, declaración acompañada de una bibliografía científica destinada a cortar de raíz la objeción de “casos históricos” de papas que hubieran fallado!!!.

Martirologio Romano 16 de enero


SAN MARCELO,
Papa y Mártir
† hacia el año 309

SAN MARCELO, Papa y Mártir

Todo lo que hay en el mundo es concupiscencia de la carne,
concupiscencia de los ojos y soberbia de la vida.
(1 Juan 2, 16)

  • En Roma, en la vía Salaria, el triunfo de san Marcelo I, Papa y Mártir, el cual, por la confesión de la fe católica, de orden del tirano Majencio, fue primeramente apaleado, después condenado a cuidar bestias con un centinela de vista, y allí mismo, cuidando de ellas vestido de cilicio, acabó su vida.
  • En Marruecos de África, el suplicio de los cinco santos Proto-mártires de la Orden de Menores, a saber: Bernardo, Pedro y Otón, Sacerdotes; Acursio y Adyuto, Legos; los cuales por predicar la fe católica y reprobar la ley de Mahoma, después de varios tormentos y afrentas, cortadas con un cuchillo las cabezas, fueron muertos por el rey de los Sarracenos.
  • En Rinocolura de Egipto, san Melas, Obispo, que en tiempo de Valente, habiendo padecido el destierro y otros graves trabajos por la fe católica, descansó en paz.
  • En Arlés de Francia, san Honorato, Obispo y Confesor, cuya vida fue ilustre en doctrina y milagros.
  • En Oderzo, en los confines de Venecia, san Ticiano, Obispo y Confesor.
  • En Fondi del Lacio, san Honorato, Abad, de quien hace mención san Gregorio Papa.
  • En un castillo llamado Maserolles, junto al río Authie, en Francia,san Furseo, Confesor, cuyo cuerpo fue más tarde trasladado al monasterio de Perona.
  • En Roma, santa Priscila, que consagró su persona y sus bienes en piadoso obsequio de los Mártires.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN MARCELO,
Papa y Mártir

San Marcelo ejerció el sacerdocio bajo el Papa Marcelino, a quien sucedió en el año 308. Su epitafio, compuesto por el Papa San Dámaso, nos hace saber que por mantener la disciplina de los santos cánones se atrajo la hostilidad de los cristianos tibios y que fue desterrado por el tirano Majencio en castigo de su severidad contra un apóstata. Murió en el año 309, después de haber gobernado a la Iglesia un poco más de siete meses solamente.
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