VISITACIÓN DE LA BIENAVENTURADA
VIRGEN MARÍA A SANTA ISABEL

Apenas oyó Isabel el saludo de María, exultó el niño en su seno,
y fue Isabel henchida del Espíritu Santo.
(Lucas 1, 41)
- La Visitación de santa María Virgen a Isabel.
- En Roma, en la vía Aurelia, el triunfo de los santos Mártires Proceso y Martiniano; los cuales bautizados por el Apóstol san Pedro en la cárcel Mamertina, y en la persecución de Nerón, deshecha a golpes la boca, distendidos en el potro, azotados con varas y nervios de buey, arrojados a la hoguera, despedazados con escorpiones, y, por último, degollados, fueron coronados del martirio.
- En Roma también, el suplicio de tres santos soldados, que, convertidos a Cristo en el martirio del Apóstol san Pablo, merecieron ser participantes con él de la gloria celestial.
- El mismo día, los santos Mártires Aristón, Crescenciano, Eutiquiano, Urbano, Vidal, Justo, Felicísimo, Félix, Marcia y Sinforosa; todos los cuales, en Campania, cuando era más furiosa la persecución del Emperador Diocleciano, fueron coronados del martirio.
- En Vínchester de Inglaterra, san Swituno, Obispo, cuya santidad resplandece por el don de milagros.
- En Bamberg, san Otón, Obispo, que predicó el Evangelio a los Pomeranos y los convirtió a la fe.
- En Lecce de la Apulia, san Bernardino Realino, Confesor, que habiendo desempeñado egregiamente el cargo de Magistrado, entrando en la Compañía de Jesús y ordenado de Sacerdote, resplandeció por su caridad y por sus milagros.
- En Tours de Francia, el tránsito de santa Munegunda, mujer de gran religión.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
VISITACIÓN DE LA BIENAVENTURADA
VIRGEN MARÍA A SANTA ISABEL
No bien la Virgen hubo sabido, por boca del ángel, que Santa Isabel, su prima, iba a tener un hijo, se dirigió a las montañas de Judea para visitarla. Cuando estas dos santas mujeres se besaron, San Juan exultó de gozo en el seno de su madre y reconoció al Mesías que María llevaba en sus entrañas. En el mismo instante, San Juan Bautista fue purificado del pecado original y Santa Isabel henchida del Espíritu Santo.








