SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA,
Obispo y Mártir
n. hacia el año 50 en Siria;
† martirizado hacia el año 110 en Roma
Protector contra las enfermedades de la garganta.
El que no ama a Nuestro Señor Jesucristo,
sea anatema.
(1 Cor. 16, 22)
- San Ignacio, Obispo de Antioquía y Mártir, que gloriosamente consumó el martirio el 20 de Diciembre.
- En Esmirna, san Pionio, Presbítero y Mártir, el cual, después de escribir apologías de la fe cristiana y sufrir una inmunda prisión, donde con sus exhortaciones esforzó a muchos hermanos al martirio, por fin, atormentado con muchos suplicios, traspasado con clavos y arrojado en una hoguera, recibió feliz muerte por Cristo. Padecieron juntamente con él otros quince.
- En Ravena, san Severo, Obispo, elegido a causa de sus preclaros méritos, por haberse posado sobre él una paloma.
- En Tres-Castillos, ciudad de Francia, san Pablo, Obispo, cuya vida resplandeció en virtudes, y su preciosa muerte atestiguan los milagros.
- En Kildare de Irlanda, santa Brígida, Virgen, la cual, tocando, en prueba de su virginidad, la madera del altar, la hizo súbitamente reverdecer.
- En Castro-Florentino de Toscana, santa Veridiana, Virgen reclusa, de la Orden de Valleumbrosa.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA,
Obispo y Mártir
San Ignacio, obispo de Antioquía, tenía en los labios, sin cesar, el nombre de Jesús. Este amor por Jesús encendió su deseo de asemejársele. Fue condenado a ser comido por los leones. Soy –dice el santo– trigo de Dios que debe ser molido por los dientes de las fieras para ser pan de Cristo. Murió pronunciando el nombre de Jesús, el año 110.
