lunes, 9 de noviembre de 2015

Martirologio Romano 9 de noviembre


DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DEL
SANTÍSIMO SALVADOR
(San Juan de Letrán)

DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DEL SANTÍSIMO SALVADOR

Jesús dijo a los que vendían palomas [en el templo]:
Quitad eso de aquí, y no queráis hacer
de la casa de mi Padre una casa de tráfico..
(Mateo 6,4)

  • En Roma, en Letrán, la Dedicación de la Basílica del santísimo Salvador (San Juan de Letrán), que es madre y cabeza de todas las Iglesias de la Ciudad y del Orbe.
  • En Amasea del Ponto, el triunfo de san Teodoro, soldado, el cual, en tiempo del Emperador Maximiano, fue por la confesión de Cristo reciamente azotado y encerrado en una cárcel; después fue consolado por el Señor, que se le apareció y animó a pelear constante y varonilmente; por último, suspendido en el potro y desgarrado con uñas aceradas hasta vérsele las entrañas, le quemaron sobre brasas encendidas. San Gregorio Niceno celebró sus alabanzas en un excelente panegírico.
  • En Tyana de Capadocia, el martirio de san Orestes, en tiempo del Emperador Diocleciano.
  • En Salónica, san Alejandro, Mártir, imperando Maximiano.
  • En Bourgues de Aquitania, san Ursino, Confesor, que, ordenado en Roma por los sucesores de los Apóstoles, fue nombrado primer Obispo de aquella ciudad.
  • En Nápoles de Campania, san Agripino, Obispo, ilustre en milagros.
  • En Constantinopla, las santas Vírgenes Eustolia Romana y Sópatra, hija del Emperador Mauricio.
  • En Beirout de Siria, la conmemoración de la Imagen del Salvador, la cual, crucificada por los Judíos, derramó tan copiosa sangre, que se distribuyó con abundancia por las Iglesias de Oriente y Occidente.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA 
DEL SANTÍSIMO SALVADOR

Constantino el Grande, después de su victoria sobre Majencio, se declaró protector de los cristianos e hizo edificar un gran número de iglesias. La más célebre es la Basílica del Santísimo Salvador, edificada sobre el emplazamiento del antiguo palacio de Letrán. Hizo levantar, en ella, para que sirviese de baptisterio, una capilla dedicada a San Juan Bautista. La gran devoción que se tenía a esta capilla hizo perder a la iglesia, insensiblemente, su primer nombre, y no se la conoció después sino con el nombre de San Juan de Letrán. Allí fue donde residieron los Papas hasta Gregorio IX, muerto en 1241, y esta iglesia ha conservado siempre la preeminencia sobre todos los santuarios de la cristiandad. La fiesta de hoy ha sido establecida en memoria de su consagración.


MEDITACIÓN
SOBRE LA MANERA DE HONRAR
A DIOS EN LAS IGLESIAS

I. Visita las iglesias lo más frecuentemente que puedas; la iglesia es la casa de Dios; allí es donde sobre todo quiere ser honrado; allí donde gusta derramar sus gracias sobre los que lo invocan. Concurre a ellas a pedir los consejos y los consuelos de que tengas necesidad; que los templos sean tu asilo en tus tentaciones. Si entras en ellos con fe y humildad, no saldrás sino fortificado y consolado. Pero, ¡oh desgracia! Se corre a las diversiones y las iglesias están desiertas. Preferimos los lugares de diversión a los templos donde Dios reside: descuidamos los altares y honramos los teatros (Salviano).

II. No hagas de la casa de Dios una casa de tráfico. Los hombres trafican en las iglesias cuando, en lugar de orar a Dios, piensan en los negocios del mundo. El demonio trafica en ellas, y ventajosamente para él, cuando persuade a los cristianos a que profanen el lugar santo con sus malos pensamientos y sus continuas distracciones. Estás en la iglesia para rezar a Dios: hazlo con humildad y devoción.

III. Todo género de comercio no está prohibido en los templos. Trafica allí con Dios; dale los bienes de la tierra y Él te dará los del cielo; dale tu corazón, pidiéndole que lo llene de su santo amor. Lanza tus suspiros al cielo, y el Espíritu Santo te enviará santas inspiraciones; derrama lágrimas y Dios derramará sus gracias sobre ti; pídele perdón por tus faltas y te las perdonará. Cuando te veo suspirar ante Dios, no dudo que el Espíritu Santo te envía sus inspiraciones; cuando te veo llorar, sé que Dios te perdona (San Cipriano).

La modestia en la iglesia
Orad por los sacerdotes


ORACIÓN
Oh Dios, que todos los años renováis para nosotros el día en que este santo templo fue consagrado y nos dais salud para asistir a vuestros santos misterios, escuchad las plegarias de vuestro pueblo, y a todos los que vienen a este templo a implorar vuestros favores, concededles el gozo de ver cumplidos sus votos. Por J. C. N. S.





Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. – Tomo IV, Patron Saints Index.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...