viernes, 30 de abril de 2021

Martirologio Romano 30 de abril

 

SANTA CATALINA DE SIENA,
Virgen

n. 25 de marzo de 1347 en Siena (Toscana), Italia;
† 29 de abril de 1380 en Roma, Italia

Patrona de Siena (Italia); Europa; bomberos; enfermos; enfermeros; servicios de enfermería; personas ridiculizadas por su piedad. Protectora contra los incendios; las enfermedades del cuerpo; los abortos espontáneos; las tentaciones (en especial las que atentan contra la virtud de la pureza).


Donde está vuestro tesoro,
allí también estará vuestro corazón.
(Lucas 12, 34)

  • Conmemoración de Santa Catalina de Siena, Virgen, de la tercera Orden de santo Domingo, que pasó al celestial esposo el día de ayer.
  • En Santonges de Francia, san Eutropio, Obispo y Mártir, a quien san Clemente Papa, después de consagrarle con la gracia del orden Pontifical, destinó a Francia, donde, habiendo predicado largo tiempo, finalmente por confesar a Cristo, le rompieron la cabeza, y murió vencedor.
  • En Córdoba de España, los santos  Amador Presbítero, Pedro Monje, y Luis, mártires
  • En Novara, san Lorenzo, Presbítero, martirizado en compañía de unos niños que educaba.
  • En Alejandría, los santos Mártires Afrodisio, Presbítero, y otros treinta.
  • En Lambesa de la Numidia, el triunfo de los santos Mártires Mariano Lector y Santiago Diácono; el primero, que ya antes había vencido en la confesión de Cristo los rigores de la persecución de Decio, fue apresado con su distinguidísimo colega, y ambos, después de crueles y exquisitos suplicios, confortados una y otra vez milagrosamente con divinas revelaciones, al fin, en compañía de otros muchos, fueron degollados.
  • En Efeso, san Máximo, Mártir, que en la persecución de Decio fue coronado del martirio.
  • En Fermo del Piceno, santa Sofía, Virgen y Mártir.
  • En Evórea del Epiro, san Donato, Obispo, que en tiempo del Emperador Teodosio floreció con eximia santidad.
  • En Napóles de Campania, san Pomponio, Obispo.
  • En Londres de Inglaterra, san Erconvaldo, Obispo, que resplandeció con muchos milagros.
  • En Chieri, junto a Turín, san José Benito Cottolengo, Confesor, Fundador de la Casita de la Divina Providencia, insigne por la absoluta confianza en Dios y por la caridad con los pobres; al cual el Papa Pío XI puso en el catálogo de los Santos.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



SAN CATALINA DE SIENA,
Virgen

Santa Catalina de Siena tomó el hábito de Santo Domingo a la edad de 18 años. Sus austeridades, ya extraordinarias cuando vivía en la casa paterna, fueron desde entonces ilimitadas. Acaecióle, una vez, ayunar desde el Miércoles de Cenizas hasta la fiesta de la Ascensión, sin tomar alimento alguno fuera del espiritual de la Santa Eucaristía. Para recompensarla, Jesucristo imprimió en su cuerpo virginal los sagrados estigmas de su Pasión, le comunicó una inteligencia maravillosa de las Sagradas Escrituras, y se sirvió de ella para volver de Aviñón a Roma al Papa Gregorio XI, con lo que puso término a los males que desolaban a la Iglesia. Murió en 1380.

jueves, 29 de abril de 2021

Juana Tabor 666 III

 




Juana Tabor 666 III "La Coronación de Ciro Dan"

La gran novela Apocalíptica de Hugo Wast Se trata de una novela profética, escrita en 1941 en Catamarca, Argentina. Los datos consignados sobre el estado de la iglesia claudicante, simbolizada en el monje gregoriano Fray Simón de Samaría, es impresionante. Describe la gran apostasía iniciada por el Concilio Vaticano II y los últimos Papas. Por otra parte la Iglesia Fiel, representada por los ancianos Fray Plácido y su compañero lego. Imperdible.

Narración de Fabián Vázquez


Fuente: Radio Cristiandad


Descargue el libro aquí





Sea todo a la mayor gloria de Dios.


Martirologio Romano 29 de abril

 

SAN PEDRO DE VERONA,
Mártir

n. 1205 en Verona, Italia;
† 6 Abril de 1252, cerca de Milán, Italia


Estad vosotros apercibidos, porque a la hora
que menos penséis ha de venir el Hijo del hombre.
(Mateo 24, 44)

  • En Verona, Italia, San Pedro de la Orden de Predicadores, Mártir, que el día 6 de Abril fue martirizado por la fe católica.
  • En Roma, el tránsito de santa Catalina de Siena, Virgen, de la tercera Orden de santo Domingo, esclarecida en vida y milagros; a la cual el Sumo Pontífice Pío II puso en el catálogo de las santas Vírgenes. Su fiesta se celebra el día siguiente.
  • En Pafos de Chipre, San Tíquico, que fue discípulo del Apóstol san Pablo, y a quien el mismo Apóstol llama en sus Epístolas carísimo hermano, ministro fiel y su consiervo en el Señor.
  • En Pisare de Toscana, san Torpetes, Mártir, que fue primero gran favorito de Nerón y uno de aquellos de quienes el Apóstol San Pablo, escribiendo de Roma a los Filipenses, dice: «Os saludan todos los santos, máxime los de la casa del César». Pero después, por orden de Satélico, le abofetearon por la fe de Cristo, le azotaron cruelmente y le echaron a ser devorado por las fieras, mas no le hicieron daño; por fin, degollado, consumó su martirio.
  • En Cirta de la Numidia, el triunfo de los santos Mártires Agapio y Secundino, Obispos, los cuales, después de prolongado destierro en aquella ciudad, cuando en la persecución de Valeriano era mayor la rabia de los Gentiles contra la fe cristiana, llegaron de ilustres Sacerdotes a Mártires gloriosos. En su compañía padecieron también Emiliano, soldado, Tértula y Antonia, Vírgenes consagradas a Dios, y otra mujer con sus dos hijos gemelos.
  • En la isla de Corfú, siete santos Ladrones, los cuales, convertidos a Cristo por san Jasón, lograron por el martirio la vida sempiterna.
  • En Nápoles de Campania, san Severo, Obispo, el cual, entre otras maravillas, resucitó del sepulcro a un difunto por el tiempo necesario para convencer de mentira al falso acreedor de una viuda y unos huérfanos.
  • En Brescia, san Paulino, Obispo y Confesor.
  • En el monasterio de Cluny en Francia, san Hugo, Abad.
  • En el monasterio de Molesme en Francia, san Roberto, primer Abad del Cister.



Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN PEDRO DE VERONA,
Mártir

San Pedro de Verona renunció desde su infancia a los errores de los cátaros. Las promesas y amenazas de sus padres fueron impotentes para hacerlo vacilar en la constancia de su fe. Entró en la orden de Santo Domingo y vivió en ella con tanta inocencia que se asegura que jamás cometió ningún pecado mortal. Ardientemente pedía a Dios la corona del martirio. Sus deseos fueron escuchados. Nombrado inquisidor de la fe, se atrajo el odio de los herejes, y uno de ellos, que lo acechó en el camino de Como, a Milán, le hendió la cabeza con un mandoble de espada, en 1252.

miércoles, 28 de abril de 2021

Martirologio Romano 28 de abril


SAN PABLO DE LA CRUZ,
Confesor

n. 3 de enero de 1694 en Ovada (Piedmont), Italia;
† 18 de octubre de 1775 en Roma, Italia


No me he preciado de saber otra cosa entre vosotros,
sino a Jesucristo, y a éste crucificado.
(1 Corintios 2, 2)

  • Conmemoración de san Pablo de la Cruz, Presbítero y Confesor, que fue Fundador de la Congregación titulada de la Cruz y Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, y descansó en el Señor el 18 de Octubre.
  • En Ravena, el triunfo de san Vidal, Mártir, esposo de santa Valeria y padre de los santos Gervasio y Protasio; a quien, por haber recogido y enterrado con el debido honor el cuerpo de san Ursicino, detuvo el Consular Paulino, y, después de atormentarle en el potro, mandó que lo atrojasen en una profunda hoya, donde con tierra y piedras lo enterrasen, y con tal martirio pasó a unirse con Cristo.
  • En Atina de Campania, san Marcos, que, ordenado Obispo por el Apóstol san Pedro, fue el primero que predicó el Evangelio a los Equícolas; y en la persecución de Domiciano, y siendo Presidente Máximo, recibió la corona del martirio.
  • En Brusa de Bitinia, los santos Patricio Obispo, Acacio, Menandro y Polieno, mártires.
  • En el mismo día, los santos Afrodisio, Caralipo, Agapio y Eusebio, Mártires.
  • En Panonia, san Folión, Mártir, en el imperio de Diocleciano.
  • En Milán, santa Valeria, Mártir, mujer de san Vidal y madre de los santos Gervasio y Protasio.
  • En Alejandría, el suplicio de santa Teodora, Virgen y Mártir; la cual, rehusando sacrificar a los ídolos, fue llevada a un lugar infame, del que, por especial favor de Dios, súbitamente la sacó un cristiano llamado Dídimo, cambiando con ella el traje; el cual más tarde, en la persecución de Diocleciano, y presidiendo Eustracio, fue con la misma Virgen atormentado, y con ella coronado.
  • En Tarazona de la España Tarraconense, san Prudencio, Obispo y Confesor.
  • En Corfinio de los Pelignos, san Pánfilo, Obispo de Valva, ilustre por su caridad con los pobres y por el don de milagros, cuyo cuerpo está sepultado en Sulmona.
  • En la aldea de san Lorenzo, junto al Sèvre, diócesis de Luzón, san Luis María Grignion de Monfort, Confesor, Fundador de los Misioneros de la Compañía de María y de las Hijas de la Sabiduría, insigne por la forma de vida apostólica, por la predicación y por la devoción a la santísima Virgen; al cual el Papa Pío XII puso en el catálogo de los Santos.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN PABLO DE LA CRUZ,
Confesor

San Pablo de la Cruz mostró, desde su tierna infancia, un amor ardiente por Jesús crucificado. Ya sacerdote, obtuvo de Benedicto XIII permiso para constituir una comunidad destinada a honrar muy especialmente la Pasión del Salvador, y se retiró al Monte Argentaro, en la Toscana. Allí puso los cimientos de la congregación de los Pasionistas. La Santísima Virgen en persona indicele el hábito que quería tomasen los nuevos religiosos; un manto negro, adornado con las insignias de la Pasión. Tuvo el consuelo de ver a su orden muy floreciente, y murió en Roma en el año 1775. Fue beatificado y enseguida canonizado por Pío IX.

martes, 27 de abril de 2021

La Cuestión del Papa Honorio



Papa Honorio I
(Mosaico, Basílica Santa Inés Extramuros, Roma)


Presentamos aquí la refutación de uno de los grandes “argumentos” de los enemigos de la Iglesia y de la infalibilidad, falso tanto doctrinal como históricamente. No existe un “magisterio papal erróneo” (“conciliar”, “amazónico”, o como se lo quiera llamar) que el católico deba rechazar, a no ser el de una “autoridad” sólo con apariencias de legitimidad.



LA CUESTIÓN DEL PAPA HONORIO

(Revista Integrismo, n° 27, Octubre del 2019)


Dejamos hablar directamente a los autores católicos ortodoxos. Ante todo, el historiador, P. Bernardino Llorca S.J., explica los hechos sobre “El monotelismo y el Concilio VI ecuménico, III de Constantinopla, 680-681”:

(…) “a) Principio del monotelismo. El Papa Honorio. El autor de la nueva herejía fue Sergio, Patriarca de Constantinopla (610-638). Según él, a consecuencia de la unión personal en Cristo, existía en él una sola energía, una sola voluntad. Por esto se llamó a esta doctrina monotelismo (de μόνος y θέλημα). Con esto creía Sergio que se satisfacía a los católicos, pues se admitían las dos naturalezas, y se complacía a los monofisitas [herejes que admitían una sola naturaleza en Cristo, n.d.r.], pues esta única energía y voluntad de Cristo era el símbolo de la perfecta unidad que en El existe.

El emperador Heraclio (610-641) inició inmediatamente una campaña para obligar a todos a aceptar la nueva fórmula de concordia. Pero ni los monofisitas rígidos, ni menos los católicos, le dieron buena acogida. Por otra parte, entre los católicos, se levantó inmediatamente el monje palestinense Sofronio. Éste tuvo noticia de la nueva doctrina, y sin saber de dónde provenía, dirigióse al mismo Sergio para llamarle la atención sobre el peligro que contenía. Sergio se alarmó e hizo lo posible para acallarlo; pero Sofronio inició una ardorosa polémica.

Entonces Sergio trató de atraerse al Papa Honorio (625-638), para lo cual le escribió exponiéndole el estado de la cuestión y proponiéndole a Sofronio como un perturbador de la paz. Por desgracia, el Papa Honorio cayó en el lazo de Sergio, y así, entendiendo que toda aquella cuestión era más bien de palabra, escribió las dos célebres cartas a Sergio, en las cuales trataba de inducir a unos y otros a que no se trataran aquellas cuestiones, dando de paso su opinión sobre ellas. Estas dos cartas son la base de la cuestión del Papa Honorio. Con estas cartas, Sergio y los suyos quedaron sumamente envalentonados. En cambio, Sofronio quedó lleno de preocupación. Por esto envió a Roma a un hombre de su confianza con el objeto de informar debidamente al Papa. Pero al llegar éste a Roma, Honorio había muerto.

b) El monotelismo en su mayor apogeo. Entretanto, Sergio y la nueva doctrina seguían su carrera triunfal. En 638 el emperador Heraclio publicó el edicto llamado Ekthesis, compuesto por Sergio, en que se proponía claramente el monotelismo. Mientras en Oriente lo suscribieron casi todos, los occidentales lo rechazaron con toda decisión y unanimidad. Nueva complicación trajo a este asunto el emperador Constante II (641-668). Instigado por el nuevo Patriarca de Constantinopla Paulo, publicó en septiembre de 647 un nuevo edicto, el Typos, en el que se prohibía que se hablara de una o de dos voluntades. El Papa Martin I (649-655) en un sínodo de Roma de 649 rechazó expresamente la Ekthesis, el Typos y el monotelismo, excomulgando juntamente a sus más significados defensores, Sergio, Pirro y Paulo. El Emperador se enfureció, hizo prender al Papa Martín I y llevarlo a la isla Naxo, donde padeció lo indecible durante año y medio; luego fue conducido a Constantinopla, acusado de toda clase de crímenes, maltratado y por fin arrojado a Querson, donde murió en 655, mártir de los sufrimientos. Semejantes atropellos y mayores crueldades tuvo que sufrir S. Máximo, gran defensor de la verdadera doctrina en todo este período, y sus discípulos los dos Anastasios.

c) El VI Concilio ecuménico. Sólo con la muerte del Patriarca Paulo y del emperador Constante fue calmándose el fanatismo. Su sucesor, Constantino IV Pogonato (668-685), de convicciones ortodoxas, terminó por fin tan enconada contienda. Inmediatamente invitó al Papa a enviar legados para un Concilio. El Papa Agatón (678-681) celebró un sínodo en Roma y compuso un documento dogmático para que sirviera de pauta en las discusiones del Concilio. 

Celebróse, pues, el VI Concilio ecuménico, III de Constantinopla. (…) Duró desde noviembre de 680 a septiembre de 681. Asistieron ciento setenta y cuatro prelados, presididos por los legados del Papa. La base de la discusión fue el documento pontificio, y así, se declaró solemnemente la doctrina de las dos voluntades, condenando el monotelismo. Fuera de esto, el Concilio condenó a Sergio, Paulo y otros representantes de la herejía, y finalmente al Papa Honorio. Esta condenación del Papa Honorio, hecha por el Concilio, forma la segunda parte de la cuestión sobre este Pontífice. Con esto terminó el Concilio y poco a poco se fueron calmando los ánimos”. (…) (P. B. Llorca, “Manual de Historia Eclesiástica”, ed. Labor, Barcelona, 1951, págs. 173-175).

Martirologio Romano 27 de abril

 

SAN ANTIMIO,
Obispo y Mártir 

n. Nicodemia, Bitinia; † martirizado hacia el año 303


El demonio, cuando profiere una mentira, habla como quien es, 
por ser de suyo mentiroso y padre mentira.
(Juan, 8, 44).

  • En Nicomedia, el triunfo de san Antimo, Obispo y Mártir; el cual, en la persecución de Diocleciano, decapitado por confesar a Cristo, alcanzó la gloria del martirio. Siguió también la suerte del Pastor casi toda su grey, mandando el Juez a unos cortar la cabeza, a quemar en hogueras y a otros, metidos en barquillas, sumergir en alta mar.
  • En Tarso de Cilicia, los santos Cástor y Esteban, Mártires.
  • En Bolonia, san Tertuliano, Obispo y Confesor.
  • En Brescia, san Teófilo, Obispo.
  • En Egipto, san Teodoro, Abad, que fue discípulo de san Pacomio.
  • En Constantinopla, san Juan, Abad, el cual, por el culto de las sagradas imágenes, combatió muchísimo en tiempo de León Isáurico.
  • En Tarragona de España, san Pedro Armengol, de la Orden de santa María de la Merced, Redención de cautivos; el cual, habiendo padecido muchos trabajos en el África por rescatarlos, al cabo, en el Convento de santa María de los Prados, descansó con santo fin.
  • En Luca de Toscana, santa Zita, Virgen, esclarecida por la fama de sus virtudes y milagros.
  • Conmemoración de san Pedro Canisio, presbítero, de la Compañía de Jesús, Confesor y Doctor de la Iglesia, que el día 21 de Diciembre pasó al Señor.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



SAN ANTIMIO,

Obispo y Mártir 

San Antimio era obispo de Nicomedia, cuando el emperador Diocleciano envió unos soldados para que se apoderaran de su persona. Lo encontraron los soldados y le preguntaron si conocía a Antimio; él los condujo a su casa, dióles un espléndido festín y, después, declaróles que era el hombre a quien buscaban. Los soldados quisieron salvarle valiéndose de una mentira, pero el santo obispo rehusó este favor; tanto los instó que, por fin, lo condujeron ante el emperador. Éste lo hizo decapitar. Corría el año 303 de nuestra era.

lunes, 26 de abril de 2021

Martirologio Romano 26 de abril

 

SANTOS CLETO Y MARCELINO 2,

Papas y Mártires
1: † hacia el año 89
2: † hacia el año 304 en Roma, Italia



Haced, pues, penitencia y convertíos, 
a fin de que se borren vuestros pecados.
(Hechos de los Apóstoles 3,19)


  • En Roma, conmemoración de san Cleto (Anacleto), papa, que fue el segundo que rigió la Iglesia Romana después de san Pedro.
  • En el lugar de Gabio, en el miliario treinta de la vía Prenestina, san Primitivo, mártir.
  • En roma, san Marcelinopapa y mártir. 
  • En Amasea, del Ponto, san Basileo, obispo y mártir, en tiempo del emperador Licinio.
  • En el eremo del bosque de Crézy, en la región de Amiens, en Neustria, san Ricario, presbítero, que, conmovido por la predicación de unos monjes escoceses, se convirtió a una vida de penitencia.
  • En el monasterio de Corbie, en Neustria (hoy Francia), san Pascasio Radberto, abad, que expuso de modo claro y lúcido la verdad sobre el Cuerpo y la Sangre del Señor en el misterio de la Eucaristía.
  • En Foggia, en la Apulia, santos Guillermo y Peregrino, eremitas.
  • En el monasterio de la Transfiguración, en la ciudad de Moscú, en Rusia, sepultura de san Esteban, obispo de Perm, que evangelizó a los nativos zyrjani, inventó un alfabeto para su lengua en la que celebrar la liturgia, destruyó ídolos, erigió iglesias y confirmó las verdades de la fe entre aquellas gentes.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



SANTOS CLETO Y MARCELINO,
Papas y Mártires

San Cleto, discípulo de San Pedro, murió mártir después de un pontificado de doce años. Fue el primer Papa que utilizó en sus cartas la fórmula: Salud y bendición apostólica.

San Marcelino, sucesor de San Cayo, gobernó a la Iglesia con tanto celo como sabiduría. “Junto con otros tres cristianos, Claudio, Cirino y Antonino, fue decapitado”, por confesar la fe de Cristo, después de haber sufrido calumnias e innúmeras angustias, bajo la persecución de Diocleciano.

domingo, 25 de abril de 2021

Dom Gueranger: San Marcos, Evangelista

 






Año Litúrgico

Dom Prospero Gueranger



SAN MARCOS
EVANGELISTA


El León evangélico que asiste ante el trono de Dios, con el hombre, el toro y el águila, es honrado hoy por la Iglesia. Este día vió a Marcos subir de la tierra al cielo, ceñida su frente de Ia doble corona de Evangelista y mártir.


EL EVANGELISTA

Al modo como los cuatro profetas mayores Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel, resumen en sí la predicación de Israel, así también Dios quiso que la Nueva Alianza descansase sobre cuatro textos augustos, destinados a revelar al mundo la vida y doctrina de su Hijo encarnado. Marcos es discípulo de Pedro. Escribió su Evangelio en Roma bajo la inspiración del príncipe de los Apóstoles. Y a estaba en uso en la Iglesia la narración de Mateo, pero los fieles de Roma deseaban juntar con ella la narración personal de su Apóstol. Pedro no escribe personalmente sino que encarga a su discípulo tomar la pluma y el Espíritu Santo guía la mano del nuevo Evangelista. Marcos sigue la narración de San Mateo; la abrevia pero a la vez la completa. Una palabra, un detalle, manifiestan que Pedro, testigo de todo, ha inspirado el trabajo de su discípulo. Pero el nuevo Evangelista ¿pasará por alto, o tratará de atenuar la falta de su maestro? Al contrario; el Evangelio de Marcos será más duro que el de Mateo en la narración de la negación de Pedro. D a la impresión de que las amargas lágrimas provocadas por la mirada de Jesús en casa de Caifás no cesaron de correr. Cuando Marcos terminó su trabajo Pedro le reconoció y le aprobó; las iglesias acogieron con alegría esta segunda exposición de los misterios de la salvación del mundo, y el nombre de Marcos se hizo célebre por toda la tierra (1).

Mateo que comienza su Evangelio con la genealogía humana del Hijo de Dios realizó la figura del Hombre; Marcos la del León, porque comienza su narración por la predicación de San Juan Bautista, recordando que la misión del Precursor del Mesías había sido anunciada por Isaías al hablar de la Voz del que clama en el desierto; voz del león cuyos rugidos resuenan en las soledades.


EL MISIONERO

Comenzó Marcos su apostolado cuando escribió su Evangelio. Llegó el momento, para Egipto, cuna de todos los errores, de recibir la verdad. La soberbia Alejandría vería levantarse dentro de sus muros la segunda Iglesia de la cristiandad, la segunda sede de Pedro. Marcos fué escogido por su Maestro para esta gran obra. Por su predicación, la doctrina salvadora germinó, floreció y fructificó en esta tierra infiel. Desde un principio se manifestó la autoridad de Pedro, aunque en distinto grado, en las tres grandes ciudades del imperio: Roma, Alejandría y Antioquía.


EL MÁRTIR

La gloria de Marcos hubiera quedado incompleta sin la aureola del martirio (2). El gran éxito de la predicación del Santo Evangelista, le acarreó el furor de la antigua superstición egipcia. En una fiesta de Serapis, fué maltratado por los idólatras y arrojado a un calabozo. Por la noche se le apareció el Señor resucitado, cuya vida y obras había narrado, y le dijo estas célebres palabras que son la divisa de la república de Venecia: "¡Paz sea contigo, Marcos, mi Evangelista"! A lo que el discípulo emocionado contestó: ¡"Señor"! Su amor y su alegría no hallaron otras palabras. Del mismo modo Magdalena la mañana de Pascua enmudeció después de aquel grito salido de su corazón: "¡Maestro!" Al día siguiente, Marcos fué martirizado por los paganos. Pero había cumplido su misión en la tierra y se le abría el cielo para ir a ocupar, junto al trono del "Anciano de muchos días" la silla de honor en que le contempló en sublime visión el profeta de Patmos(3).

En el siglo ix la Iglesia de Occidente fué enriquecida con los despojos mortales de San .Marcos. Sus sagrados restos venerados hasta entonces en Alejandría, fueron trasladados a Venecia y bajo sus auspicios comenzaron los gloriosos destinos de esta ciudad, que habían de durar mil años. La fe en un tan gran patrón, obró maravillas en aquellos islotes y lagunas, de los que pronto surgió una ciudad tan poderosa como magnífica. El arte bizantino construyó la imponente y suntuosa iglesia que fué defensa de la reina de los mares y la nueva república acuñó sus monedas con la efigie del León de San Marcos. ¡Dichosa de ella si hubiera sido más sumisa a Roma y más severa en sus costumbres; nunca habría degenerado de su grandeza ni de la fe de sus mejores tiempos!



PLEGARIA

Eres, oh Marcos, el misterioso León, uncido con el hombre, el toro y el águila al carro sobre el que el Rey de la gloria va a la conquista del mundo. Y a en la Antigua Ley te contempló Ezequiel en el cielo, y Juan, el profeta de la Nueva Ley, te reconoció junto al trono de Dios. ¡Qué grande es tu gloria!, historiador del Verbo hecho carne, manifiestas a todas las generaciones los títulos por los que le corresponden el amor y la adoración de los hombres. La Iglesia se inclina ante tus escritos y los proclama inspirados por el Espíritu Santo. Te hemos oído narrar el mismo día de Pascua la Resurrección de Nuestro Señor; haz, oh Santo Evangelista, que este misterio produzca en nosotros todos sus frutos; que nuestro corazón como el tuyo se una a Jesús resucitado, para que le sigamos por doquier en esta nueva vida que nos ha abierto resucitando El primero. Pídele se digne darnos su paz como se la dió a sus Apóstoles cuando se les apareció en el Cenáculo, como te la dió a ti mismo en la prisión.

Fuiste discípulo de Pedro; Roma se gloría de haberte tenido dentro de sus muros. Ruega por el sucesor de Pedro, tu maestro, y por la Iglesia de Roma combatida por la tempestad. León evangélico ruega al León de la Tribu de Judá en favor de su pueblo, despiértale de su sueño, que se levante con su poder y con su sola presencia ahuyentará a sus enemigos.

Apóstol de Egipto, ¿qué ha sido de tu Iglesia de Alejandría, segunda sede de Pedro, enrojecida con tu sangre? Hasta sus ruinas han desaparecido. El viento abrasador de la herejía desoló a Egipto y Dios airado desencadenó contra él, trece siglos ha, el torrente del Islam. ¿Deben aquéllas regiones renunciar para siempre a ver brillar la antorcha de la fe, hasta la venida del Juez de vivos y muertos? No lo sabemos, pero en medio de los acontecimientos que se suceden, osamos pedirte, oh Marcos, que intercedas por estas regiones que evangelizaste y en las cuales las almas están tan devastadas como su suelo.

Acuérdate también de Venecia. Su corona cayó, acaso para siempre; pero todavía vive allí un pueblo cuyos antepasados se consagraron a ti. Conserva la fe en su seno; haz que prospere, que se levante de sus desdichas y que dé gloria a Dios que ha descargado sobre ella su justicia.



LA PROCESION DE SAN MARCOS

HISTORIA

Es de notar este día en los fastos litúrgicos por la célebre procesión llamada de San Marcos. Sin embargo de eso, este nombre no es exacto, ya que la procesión estaba ya fijada el 25 de abril, antes de la institución de la fiesta del Santo Evangelista, que aún no tenía día fijo en la Iglesia romana en el siglo vi. El verdadero nombre de esta procesión es el de "Letanías Mayores." El nombre de Letanía, significa Súplica, y se dice de una procesión religiosa durante la cual se ejecutan cánticos cuyo fin es alcanzar algo del cielo. Esta palabra significa también la exclamación que se profiere al decir: "¡Señor, tén piedad de nosotros!" Este es el sentido de las palabras griegas: "Kyrie eleison." Más tarde se ha dado el nombre de Letanías a todo el conjunto de invocaciones que se añadieron a las palabras griegas, de forma que llegaron a constituir una oración litúrgica, que en circunstancias importantes emplea la Iglesia. 

A las Letanías Mayores, se le da este nombre para distinguirlas de las Letanías Menores o procesiones de Rogativas, instituidas en las Galias en el siglo v. Sabemos por un pasaje de San Gregorio Magno que era costumbre de la Iglesia de Roma, celebrar cada año una Letanía Mayor, en la que tomaban parte el clero y el pueblo y que esta costumbre era ya antigua. El Santo Pontífice no hizo sino fijar al 25 de abril esta Procesión, y señalar para estación la Iglesia de San Pedro. Muchos liturgistas han confundido con esta institución las procesiones que San Gregorio prescribió muchas veces en calamidades públicas y que son distintas de la de hoy. Esta era anterior, aunque no se conoce la fecha de su origen. Va fija a este día y no a la fiesta de San Marcos que es posterior. Si sucede que el 25 de abril cae en la semana de Pascua, la Procesión tiene lugar el mismo día, a no ser que en él caiga la Pascua. En cuanto a la fiesta del Evangelista se la traslada después de la octava. 

Acaso se pregunte por qué se ha escogido el 25 de abril para fijar en él una Procesión y una Estación en que todo respira compunción y penitencia, en una estación del año en que la Iglesia se entrega a las alegrías de la Resurrección del Señor.

Entre los antiguos romanos el 25 de abril se celebraba la fiesta de las Robigales. Consistía en una procesión muy popular que iba de la vía Flaminia al templo del Robigo. En él se ofrecían sacrificios y oraciones a dicha divinidad para que preservarse los sembrados de la roya. En efecto, estamos en la época de las heladas tardías de la luna roja. U n a vez más la Iglesia sustituyó una creencia pagana por otra cristiana.

No se puede dejar de consignar el contraste tan fuerte que existe entre las algrías del momento presente y los sentimientos de penitencia que deben acompañar a la Procesión y Estación de las Letanías Mayores, instituidas ambas con el fin de alcanzar la misericordia divina. Colmados de toda clase de favores en este santo tiempo, inundados por las alegrías pascuales no nos entristezcamos porque la Iglesia ponga por unas horas sentimientos de compunción que tanto convienen a los pecadores como nosotros. Se trata de desviar los azotes que merecen las iniquidades de la tierra, de obtener por la humildad, y con la invocación de la Madre de Dios y de los Santos, el término de las enfermedades y la conservación de las mieses: de ofrecer a la justicia divina una compensación por el orgullo y malicia del hombre. Entremos en estos sentimientos y reconozcamos humildemente la parte que corresponde a nuestros pecados en los motivos que han excitado la cólera divina; y nuestras pobres súplicas, unidas a las de la Iglesia, obtendrán gracia para los culpables y para nos otros mismos que formamos parte de ellos.

Este día consagrado a la reparación de la gloria divina no podía pasar sin las expiaciones con que el cristiano debe acompañar la ofrenda de su corazón arrepentido. Hasta la reciente reforma del Derecho eclesiástico, en este día, se exigía en Roma la abstinencia de carne, y cuando fué implantada en Francia la Liturgia romana por Pipino y Cario Magno, como la gran Letanía del 25 de abril ya estaba en uso, se promulgó el precepto de abstinencia. El Concilio de Aquisgrán de 836 añadió la obligación de suspender los trabajos serviles y esta disposición se halla en los capitulares de Carlos el Calvo. En cuanto al ayuno propiamente tal, como el tiempo pascual no lo permite, parece no haberse observado por lo menos de un modo general. En el siglo IX afirma Amalario que no se observaba en Roma.

Mientras la procesión se cantan las Letanías de los Santos seguidas de numerosos versículos y oraciones que las completan. La Misa de la Estación se celebra según el rito de la Cuaresma, sin gloria y con color morado. Los ñeles encontrarán la Misa y las Letanías en sus devocionarios. Nos falta espacio para reproducirlas aquí.

Permítasenos protestar contra la negligencia de muchos cristianos, de personas más o menos dadas a la piedad, a las cuales jamás se las ve asistir ni a la Procesión de San Marcos, ni a la de las Rogativas. La relajación en este punto ha llegado al colmo, sobre todo en las ciudades. Estos mismos ñeles han recibido con satisfacción la dispensa de la abstinencia, que limitada al principio a algunas diócesis, en nuestros días ha sido extendida a todos los ñeles, Al parecer, esta indulgencia debiera hacerles tomar mayor parte en la oración, ya que la dispensa ha aliviado la parte correspondiente a la penitencia. La Procesión de los ñeles en las Letanías, forma parte esencial de este rito reconciliador, y Dios no está obligado a tener en cuenta unas oraciones en las que no toman parte aquellos que están llamados a ofrecérselas. Este es uno de los muchos puntos en que una pretendida devoción privada tiene engañadas a muchas personas. Cuando San Carlos Borromeo entró en la ciudad de Milán, también halló que su pueblo dejaba solos a los clérigos en la Procesión del 25 de abril impuso a sí mismo la obligación de asistir e iba con los pies descalzos. No tardó el pueblo en seguir los pasos de su pastor.



Notas

1. San Marcos refiere en su Evangelio los recuerdos de San Pedro. Según S. Papíos y S. Ireneo, le escribiría después de la muerte del Apóstol. En nuestros días el P. Lagrange admite la posibilidad de dos datas en la composición del Evangelio: o en 42 ó 43 o bien entre el martirio de los Apóstoles S. Pedro y S. Pablo y el año 70. Escrito ya su Evangelio San Marcos se trasladarla a Alejandría para predicar allí la fe.

2. Ningún Padre dice que San Marcos fué mártir; pero la tradición de las iglesias es tal que no puede seriamente ponerse en duda que el Evangelista acabó su vida con el martirio, aún cuando las Actas que nos proporcionan algunos detalles no fuesen absolutamente auténticas.

3. Apoc., IV, 6-11.





Sea todo a la Mayor Gloria de Dios

Martirologio Romano 25 de abril

 

SAN MARCOS,
Evangelista

† hacia el año 74 en Alejandría

Patrono de abogados; notarios; cautivos; presos; cristaleros; vidrieros; leones. Protector contra picaduras de insectos; impenitencia.


Tú, entre tanto, vigila en todas las cosas, soporta las aflicciones,
desempeña el oficio de evangelista, cumple tu ministerio.
(2 Timoteo 4, 5)


  • Fiesta de san Marcos, evangelista, que en primer lugar siguió a san Pablo, en Jerusalén, en el trabajo apostólico, y más adelante siguió los pasos de san Pedro, que lo llama su hijo. 
  • Conmemoración de san Aniano, obispo de Alejandría, en Egipto, que, como narra Eusebio, desde el octavo año de Nerón fue el primer sucesor de san Marcos en el episcopado de esa ciudad, que gobernó durante veintidós años, y que fue un hombre de Dios y admirable en su comportamiento.
  • En Dorostoro, en Mesia (hoy Rumanía), santos Pasícrates y Valencio, mártires, que, por confesar a Cristo como único Dios, sometieron decididos sus cuellos a la espada.
  • En Agen, en Aquitania, san Febadio, obispo, que escribió un libro contra los arrianos y protegió a su grey de la herejía.
  • En Antioquía, en Siria, san Esteban, obispo y mártir, que sufrió por parte de los herejes que rechazaban el Concilio de Calcedonia, y en tiempo del emperador Zenón murió al ser arrojado al río Orontes.
  • En Vienne, en Burgundia, san Clarencio, obispo.
  • En Lobbes, de Brabante, en Austrasia, santo Erminio, abad y obispo, que sucedió a san Usmaro y se distinguió por su vida de oración y por su espíritu de profecía.
  • En la región de Piacenza, en la Emilia, santa Franca, abadesa, que ingresó en la Orden Cisterciense y pasaba las noches en oración ante Dios.
  • En Aosta, en los Alpes Graios, beato Bonifacio Valperga, obispo, insigne por su caridad y su humildad.
  • En la isla de Wight, en Inglaterra, beatos Roberto Anderton y Guillermo Marsden, presbíteros y mártires, que durante la persecución bajo el reinado de Isabel I fueron condenados a la pena capital por ser sacerdotes y por haber desembarcado, a causa de un naufragio, en Inglaterra, aceptando el martirio con ánimo sereno y decidido.
  • En la aldea de Remedello, en la región de Brescia, en Italia, san Juan Piamarta, presbítero, que, en medio de graves dificultades, inició el Instituto de los Pequeños Artesanos de Brescia en una colonia agrícola cercana, donde daba formación religiosa a los jóvenes, así como un oficio.
  • En Antigua, cerca de Guatemala, en América Central, san Pedro de Betancur, religioso de la Tercera Orden de San Francisco, que, bajo el patrocinio de Nuestra Señora de Belén, se entregó ejemplarmente a cuidar a huérfanos, mendigos, enfermos, jóvenes abandonados sin formación, peregrinos y también a condenados a trabajos forzados.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



SAN MARCOS,
Evangelista

San Marcos, discípulo e intérprete de San Pedro, escribió el evangelio a ruego de los fieles de Roma y según las enseñanzas que poseía de San Pedro en persona. Lo aprobó éste y ordenó su lectura en las iglesias. Llevando, pues, su evangelio, partió San Marcos para Egipto, y fue el primero que anunció a Jesucristo en la ciudad de Alejandría, donde fundó una de las iglesias que más florecieron. Fue martirizado el día de Pascua, mientras celebraba el Santo Sacrificio de la Misa. Algunos días antes, un ángel le había mostrado su nombre escrito en el libro de la vida. Acaeció su muerte alrededor del año 74 de la era cristiana.

sábado, 24 de abril de 2021

Martirologio Romano 24 de abril

 

SAN FIDEL DE SIGMARINGA,
Mártir

n. 1577 en Hohenzollern, Alemania;
†24 de abril de 1622 en Grisons, Suiza


Os intimamos, hermanos, en nombre de Nuestro Señor Jesucristo,
a que os apartéis de cualquiera de vuestros hermanos
que proceda desordenadamente.
(2 Tesalonicenses 3, 6)

  • En Jerusalén, conmemoración de las santas mujeres María de Cleofás y Santa Salomé, que, junto con María Magdalena, muy de mañana del día de Pascua se dirigieron al sepulcro del Señor para ungir su cuerpo y recibieron el primer anuncio de la Resurrección.
  • En Lyon, en la Galia, san Alejandro, mártir, que tres días después de la pasión de san Epipodio fue sacado de la cárcel, azotado y clavado en una cruz hasta expirar. 
  • En Nicomedia, en Bitinia, san Antimo, obispo, y compañeros, mártires en la persecución bajo el emperador Diocleciano. Antimio, por confesar a Cristo, recibió la gloria del martirio al ser decapitado, y de la multitud de sus compañeros, unos fueron degollados, otros quemados vivos, otros abandonado en alta mar sobre naves, según dispuso el juez. 
  • En Illiberis (o Elvira, hoy Granada), en la Hispania Bética, san Gregorio, obispo, cuyo libro Sobre la Fe fue alabado por san Jerónimo. 
  • En las cercanías de Blois, en la Galia Lugdunense, san Deodato, diácono y abad, que después de llevar vida anacorética, reunió discípulos a los que presidió. 
  • En Canterbury, en Inglaterra, san Melito, obispo, que, siendo abad, fue enviado por el papa san Gregorio I Magno a Inglaterra, donde fue ordenado obispo de los sajones orientales por san Agustín,
  • En Mercia, Inglaterra san Ivo, obispo. 
  • En York, en Northumbria, san Wilfrido, obispo, que, después de trabajar con todo esmero, fue obligado a abandonar su sede y murió entre los monjes de Ripon, de quienes fue abad durante un tiempo. 
  • En la isla de Iona, en Escocia, san Egberto, presbítero y monje, que se preocupó en la evangelización de varias zonas de Europa y convenció, ya anciano, a los monjes de Iona para que aceptasen el cómputo romano del día de Pascua, entrando a celebrar la eterna fiesta al término de la misa de la solemnidad pascual. 
  • En Mortain, en Normandía, san Guillermo Firmato, eremita, que antes había sido canónigo y médico en Tours, pero después de una peregrinación a Jerusalén, se retiró a la soledad hasta su muerte. Nació en Tours.
  • En Sevis, de Suiza, san Fidel de Sigmaringen, presbítero y mártir.
  • En Anjou, en Francia, santa María Eufrasia Pelletier, virgen, que fundó el Instituto de las Hermanas del Buen Pastor, para acoger piadosamente a las mujeres de vida ligera, llamadas Magdalenas. 
  • En Dinan, en Francia, san Benito Menni, presbítero de la Orden de San Juan de Dios, fundador de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús. 

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.




SAN FIDEL DE SIGMARINGA,
Mártir

Desde su infancia, este santo estuvo adornado de todos los dones de la naturaleza y de la gracia. Encargado por una familia noble de acompañar a tres jóvenes en un viaje a través de varios estados de Europa, trató de inspirarles el amor a la religión y el gusto a la piedad, más con sus ejemplos que con sus palabras. Algunas injusticias que no pudo impedir en el ejercicio de su profesión de abogado lo impulsaron a huir de los peligros del mundo. Se hizo capuchino y obró tantas conversiones que los calvinistas resolvieron deshacerse de él. Cayó bajo sus puñales asesinos invocando los nombres de Jesús y de María, el 24 de abril de 1622.

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