sábado, 9 de julio de 2016

Martirologio Romano 9 de julio


SAN ZENÓN,
Mártir

† alrededor del año 300




Muchos son los llamados, mas pocos los elegidos.
(Mateo 20, 16)



  • En Roma, junto a la fuente siempre manante, el triunfo de los santos Mártires Zenón y otros diez mil doscientos tres.
  • En Gortina de Creta, san Cirilo, Obispo, que en la persecución de Decio, por orden del Presidente Lucio, fue arrojado a la hoguera, pero quemados solamente los cordeles y saliendo él ileso del fuego, asombrado con tal milagro el Juez, le dejó libre; mas, volviendo el Santo a predicar con el mismo valor y ánimo la fe de Cristo, fue por el mismo Juez preso y degollado.
  • En Briela de Holanda, el triunfo de diecinueve Mártires llamados Gorcomienses; de ellos, nueve Sacerdotes y dos Legos, eran Frailes Menores, cuatro Presbíteros seculares, dos Premonstratenses, un Canónigo Regular de san Agustín y un Dominico. Todos ellos, por defender la autoridad de la Iglesia Romana y la presencia real de Cristo en la Eucaristía, después de padecer de parte de los herejes calvinistas muchos tormentos e injurias, finalmente colgados de una viga y estrechada con un lazo la garganta, consumaron su combate. El Papa Pío IX los puso en el número de los santos Mártires.
  • En la ciudad de Tora, junto al lago Velino, el suplicio de los santos Anatolia y Audaz, en tiempo del Emperador Decio. Anatolia, Virgen de Cristo, después de curar milagrosamente de varias enfermedades a muchos por toda la provincia de la Marca de Ancona y convertirlos a Cristo, fue por orden del Juez Faustiniano, de muchas maneras atormentada, y con no recibir daño de una serpiente que la echaron, hizo cristiano a Audaz; por fin, extendidas las manos en oración, fue atravesada con una espada. También Audaz, detenido en la cárcel, fue inmediatamente con la pena de muerte coronado.
  • En Alejandría, los santos Mártires Patermucio, Copretes y Alejandro, que fueron muertos en el imperio de Juliano Apóstata.
  • En Mártula de Umbría, san Briccio, Obispo y Confesor, el cual, de orden del Juez Marciano, padeció mucho por la confesión del Señor, y habiendo convertido a Cristo una gran multitud del pueblo, Confesor descansó en paz.
  • En Tiferno de Umbría, santa Verónica de Julianis, Virgen, natural de Mercatello, ciudad de la diócesis de Urbino, Monja de la segunda Orden de san Francisco y Abadesa del monasterio de Tiferno; la cual, ilustre por su intenso deseo de padecer y por las demás virtudes y dones celestiales, fue por Gregorio XVI Papa asociada al colegio de las santas Vírgenes.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.




SAN ZENÓN,
Mártir


Si la conversión de un pecador es para los ángeles motivo de alegría, qué júbilo no habrán experimentado viendo a Zenón en el cielo, acompañado de esa multitud inmensa de cristianos que con él sufrieron el martirio. Esos soldados de Jesucristo animábanse unos a otros a sufrir generosamente por la causa de su Dios; hubiérase dicho que marchaban a un triunfo y no a un combate. Ninguno temía los tormentos; todos pedían a Dios constancia, para sí mismos y sus compañeros.



MEDITACIÓN
SOBRE LA MANERA DE CONDUCIRNOS CON
NUESTRAS RELACIONES


I. Nos asemejamos a quienes frecuentamos; hacemos lo que vemos hacer, sin preocuparnos de si tal es la voluntad de Dios. Concluye de ahí que tu salvación depende, en gran parte, de aquellos con quienes vives. Si tienes ante los ojos ejemplos de virtud, practicarás la virtud; si tienes malos ejemplos, obrarás el mal. Oh Dios mío, decía San Bernardo, cuán agradecido estoy de que me hayáis separado del mundo. Este claustro, esta celda, esta casa, hermanos míos, todo lo que veo me lleva a la devoción. ¡Oh siglo perverso, donde se tiene vergüenza de no ser perverso con los perversos! (San Agustín).

II. Considera las virtudes de aquellos a quienes frecuentas y, a ejemplo de Zenón, imita lo que haya de más perfecto en cada uno de ellos. Admiras la modestia en uno, la humildad en otro, la caridad, la mortificación: haz como la abeja, que elige lo mejor que hay en cada flor para elaborar su miel. ¿No haces lo contrario? ¿No imitas el mal que ves que los demás cometen?

III. No hay reunión de hombres, por santa y perfecta que sea, que no contenga algo imperfecto. No hagas lo que censurarías en otro; y cuando notes alguna imperfección en alguno de tus hermanos, mira si no tienes los mismos defectos. En una palabra, no mires las faltas de los demás, sino piensa más bien en corregirte tú mismo. Ignóranse los propios defectos mientras se consideran los ajenos (San Bernardo).



La huida de las malas compañías.
Orad por los que están en peligro de ofender a Dios.


ORACIÓN
Haced, os lo suplicamos, Dios omnipotente, que la intercesión del bienaventurado Zenón, vuestro mártir, cuyo nacimiento al cielo celebramos, nos fortifique en el amor de Vuestro augusto Nombre. Por J. C. N. S.





Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J., Tomo III; Patron Saints Index.




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