domingo, 13 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 13 de septiembre

       

SAN AMÉ o AMATO DE REMIREMONT,
Abad

n. hacia el año 567 en Grenoble, Francia;
† hacia el año 630


Quien es fiel en lo poco,
también lo es en lo mucho.
(Lucas 16, 10)


  • En Alejandría, el triunfo de San Felipe, padre de santa Eugenia Virgen, el cual, renunciada la Prefectura de Egipto, consiguió la gracia del Bautismo, y puesto en oración, fue mandado degollar por el Prefecto Terencio, sucesor suyo.
  • Igualmente los santos Mártires Macrobio y Julián, que padecieron en tiempo de Licinio.
  • El mismo día, san Ligorio, Mártir, que, viviendo en el yermo, fue muerto por los Gentiles en odio de la fe de Cristo.
  • En Alejandría, san Eulogio, Obispo, célebre en doctrina y santidad.
  • En Angers de Francia, san Maurilio, Obispo, el cual resplandeció con innumerables milagros.
  • En Sens, san Amado, Obispo y Confesor.
  • En el monasterio de Remiremont, en Francia, san Amadeo, Presbítero y Abad, ilustre por la abstinencia y por el don de milagros.
  • El mismo día, san Venerio, Confesor, varón de admirable santidad, que llevó vida eremítica en la isla de Palmarola.
  • En Salta, Argentina, Nuestra Señora del Milagro.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.




SAN AMÉ O AMATO DE REMIREMONT, 
Abad


San Amé nació en Grenoble, a mediados del siglo VI, y fue educado en el monasterio de Agaune, donde vistió el hábito religioso. Después de haber vivido algunos años en ese monasterio, se retiró, con el consentimiento de su abad, a una caverna situada en lo alto de una roca. Pasó mucho tiempo en esa soledad, ayunando a pan y agua y obrando numerosos milagros. A pedido de San Eustasio, abad de Luxeuil, se asoció a sus trabajos apostólicos y realizó numerosas conversiones. Persuadió a un señor de Austrasia, San Romarico, a que dejara el siglo y juntos fundaron un monasterio que más tarde se llamó Remiremont. Severo para consigo mismo, indulgente para con el prójimo, San Amé supo, por su dulzura y caridad, conciliar el amor de Dios y de los hombres. Murió sobre la ceniza, revestido de un cilicio, hacia el año 630.

sábado, 12 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 12 de septiembre

       

SAN SACERDOS,
Obispo y Confesor




Con tal que de cualquier modo Cristo sea anunciado,
bien sea por algún pretexto, o bien por un verdadero celo,
en esto me gozo y me gozaré siempre.
(Filipenses 1, 18)


  • La festividad del santísimo Nombre de la bienaventurada Virgen María, que Inocencio XI, Pontífice Máximo, mandó celebrar por la insigne victoria contra los turcos, conseguida con el amparo de la misma Virgen en Viena de Austria.
  • En Bitinia, san Autónomo, Obispo y Mártir, que, habiendo ido allá desde Italia por evitar la persecución de Diocleciano, y convertido muchísimos a la fe, fue, por los Gentiles enfurecidos, mientras celebraba los divinos Misterios, sacrificado ante el altar y hecho hostia de Cristo.
  • En Iconio de Licaonia, san Curónoto, Obispo, el cual, de orden del Presidente Perennio, decapitado, recibió la palma del martirio.
  • En Alejandría, el triunfo de los santos Mártires Hierónides, Leoncio, Serapión, Selesio, Valeriano y Estratón, que, en tiempo del Emperador Maximino, por la confesión del nombre de Cristo, fueron sumergidos en el mar.
  • En Meri de Frigia, el suplicio de los santos Mártires Macedonio, Teodulo y Taciano, los cuales, en el imperio de Juliano Apóstata, por orden del Presidente Almaquio, después de otros tormentos, puestos sobre parrillas de hierro candente, consumaron gozosos el martirio.
  • En Pavía, san Juvencio, Obispo, de quien se hace mención a 8 de Febrero. Fue enviado por san Hermágoras, discípulo de san Marcos Evangelista, a aquella ciudad, juntamente con san Siro, de quien se hace mención a 9 de Diciembre, y allí predicando ambos el Evangelio de Cristo, y resplandeciendo con grandes virtudes y milagros, ilustraron con celestiales obras aun las vecinas ciudades; y así en la dignidad del Pontificado, con glorioso fin descansaron en paz.
  • En Lyon de Francia, el tránsito de san Sacerdote, Obispo.
  • En Verona, san Silvino, Obispo.
  • En Anderlecht, cerca de Bruselas, en Brabante, san Guidón, Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


viernes, 11 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 11 de septiembre

      

SANTOS PROTO Y JACINTO,
Mártires

† Decapitados hacia el año 257 en Roma, Italia


Os digo, habrá más fiesta en el cielo por un pecador que haga penitencia,
que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de penitencia.
(Lucas 15, 7)


  • En Roma, en la vía Salaria vieja y cementerio de Basila, el triunfo de los santos Mártires Proto y Jacinto, hermanos, mayordomos de santa Eugenia; los cuales, en el imperio de Galieno, habiéndose descubierto que eran Cristianos, eran forzados a sacrificar; mas no consintiendo en ello, fueron primeramente azotados con grandísima crueldad, y, por último, juntamente degollados.
  • En León de España, san Vicente, Abad y Mártir.
  • En Laodicea de Siria, el martirio de los santos Diodoro, Diomedes y Dídimo.
  • En Egipto, san Pafnucio, Obispo, uno de aquellos confesores que, en tiempo del Emperador Galerio Maximino, habiéndoles sacado el ojo derecho y desjarretado la rodilla izquierda, fueron condenados a las minas; después, en tiempo de Constantino el Grande, combatió acérrimamente por la fe católica contra los arrianos, y, últimamente, adornado con muchas coronas, descansó en paz.
  • En Lyon de Francia, el tránsito de san Paciente, Obispo.
  • En Vercelli, san Emiliano, Obispo.
  • En Alejandría, santa Teodora, que habiendo caído incautamente, arrepentida de su pecado, perseveró con admirable abstinencia y paciencia en hábito de penitente, sin ser conocida hasta la muerte.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.




SANTOS PROTO
Y JACINTO,
Mártires


Los dos hermanos Proto y Jacinto, esclavos de Santa Eugenia, y bautizados con ella por el obispo Hilario, se dedicaron al estudio de las Sagradas Escrituras. Después de haber permanecido algún tiempo en un monasterio de Egipto, edificando allí a todos por su humildad y santidad, siguieron a Santa Eugenia hasta Roma. Llegados a esta ciudad bajo el reinado de Juliano, fueron detenidos, cruelmente flagelados y finalmente decapitados.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 10 de septiembre

      

SAN NICOLÁS DE TOLENTINO,
Confesor

n. 1245 en Marca de Ancona, Italia;
† 10 de septiembre de 1305 en Tolentino, Italia

Patrono de los bebés; marineros; personas en trance de muerte; almas del purgatorio; animales enfermos.


He aprendido a estar contento con lo que tengo,
sé vivir en pobreza y sé vivir en abundancia:
todo lo he probado y estoy ya hecho a todo.
(Filipenses 4, 11-12)


  • En Tolentino del Piceno, el tránsito de san Nicolás, Confesor, de la Orden de los Ermitaños de san Agustín.
  • En África, el triunfo de los santos Obispos Nemesiano, Félix, Lucio, otro Félix, Liteo, Poliano, Víctor, Jaderes, Dativo y otros; los cuales, en la rabiosa persecución que se levantó en tiempo de Valeriano y Galieno, apenas confesaron intrépidamente a Cristo, fueron duramente apaleados; después atados con grillos, y conducidos a cavar en las minas de metal, consumaron el combate de su gloriosa confesión.
  • En Lieja de Bélgica, san Teodardo, Obispo y Mártir, que dio la vida por sus ovejas, y después de la muerte resplandeció en milagros.
  • En Calcedonia, los santos Mártires Sóstenes y Víctor, los cuales, en la persecución de Diocleciano, siendo Prisco Proconsul de Asia, después de superar las prisiones y las fieras, fueron condenados al fuego; pero ellos, saludándose mutuamente con el ósculo santo, puestos en oración, entregaron su espíritu.
  • Igualmente los santos Mártires Apeles, Lucas y Clemente.
  • En Bitinia, las santas Vírgenes Menodora, Metrodora y Ninfodora, hermanas, las cuales, en tiempo del Emperador Maximiano y presidiendo Frontón, por su intrépida constancia en la fe de Cristo, coronadas del martirio, llegaron a la gloria.
  • En Compostela, san Pedro, Obispo, que resplandeció con muchas virtudes y milagros.
  • En la ciudad de Albi, en Francia, san Salvio, Obispo y Confesor.
  • En Novara, san Agapio, Obispo.
  • En Constantinopla, santa Pulqueria, Emperatriz, Virgen, insigne en religión y piedad.
  • En Nápoles de Campania, santa Cándida la más joven, esclarecida en milagros.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN NICOLÁS
DE TOLENTINO,
Confesor


San Nicolás vivió mucho tiempo en Tolentino, ciudad de Italia, y la ilustró con su muerte. A pesar de sus increíbles austeridades en la Orden de los Ermitaños de San Agustín, siempre tenía la sonrisa en los labios. Seis meses antes de su muerte, oía todas las noches los conciertos de los ángeles. Medita tres hermosas palabras de este santo: “El corazón que una vez gustó de Dios, ya nada encuentra en la tierra que le plazca; no hay que amar la vida, sino porque nos conduce a la muerte; en poco tiempo podemos ganar la eternidad”. Murió en 1315, a los 70 años de edad.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 9 de septiembre

      

SAN GORGONIO,
Mártir


El que combate en la palestra no es coronado
sino cuando lidiare según las leyes.
(2 Timoteo 2, 5)

  • En Nicomedia, el suplicio de los santos Mártires Doroteo y Gorgonio, los cuales, habiendo obtenido de Diocleciano Augusto grandísimos honores, pero detestando la persecución que movía contra los Cristianos, delante de él y por su orden, fueron colgados y despedazados a azotes por todo el cuerpo; después, arrancada la piel de las entrañas, fueron rociados con vinagre y sal y de este modo asados en parrillas, y por fin ahorcados con un dogal. El cuerpo de san Gorgonio, al cabo del tiempo, fue llevado a Roma y colocado en la vía Latina, y de allí trasladado a la Basílica de san Pedro.
  • En el territorio de los Sabinos, a treinta millas de Roma, los santos Mártires Jacinto, Alejandro y Tiburcio.
  • En Sebaste de Armenia, san Severiano, que siendo soldado del Emperador Licinio, y visitando a menudo a los Cuarenta Mártires presos en la cárcel, fue por orden del Presidente Lisias colgado en el aire con una gran piedra atada a los pies; y bárbaramente golpeado y despedazado a azotes, entregó su espíritu en el tormento.
  • El mismo día, el triunfo de san Estratón, el cual por la fe de Cristo, atado a dos árboles y despedazado, consumó el martirio.
  • Igualmente los santos Mártires Rufino y Rufiniano, hermanos.
  • En el territorio de Therouanne, en Francia, san Audomaro, Obispo.
  • En el monasterio de Clogner en Irlanda, san Querano, Presbítero y Abad.
  • San Pedro Claver, Sacerdote de la Compañía de Jesús y Confesor, Patrono de las sagradas Misiones entre los Negros, que descansó en el Señor en el día de ayer.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


SAN GORGONIO,
Mártir

Gorgonio, chambelán de Diocleciano, viendo un día a su señor torturar a un cristiano, exclamó: “¿De dónde procede, emperador, que de dos hombres culpables del mismo crimen, no has castigado sino a uno solo? La fe de este hombre es la mía; participo de su resolución”. Irritado Diocleciano, lo hizo azotar con tal violencia que su carne volaba en jirones; ordenó después que se le echase sal y vinagre en las llagas. Por fin, después de haberlo hecho asar a fuego lento en una parrilla, lo condenó a ser ahorcado.

martes, 8 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 8 de septiembre

     

NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA
VIRGEN MARÍA


Bienaventurado el seno que llevó a Jesús,
y los pechos que lo alimentaron.
(Lucas 11, 27)



  • La Natividad de la santísima siempre Virgen María, Madre de Dios.
  • En España, festividad de la Virgen de Covadonga.
  • En Cuba, Nuestra Señora de la Caridad del Cobre.
  • En Venezuela, Nuestra Señora de Coromoto.
  • San Adrián, Mártir, cuyo triunfo se conmemora a 4 de Marzo, pero su fiesta se celebra en este día, en que su sagrado cuerpo fue trasladado a Roma.
  • En Valencia de la España Tarraconense, el tránsito de santo Tomás de Villanueva, de la Orden de Ermitaños de san Agustín, Obispo y Confesor, insigne por su ardiente caridad con los pobres; fue canonizado por el Papa Alejandro VII. Su fiesta se celebra el 22 del corriente.
  • En Alejandría, los santos Mártires Anmón, Teófilo, Neoterio y otros veintidós.
  • En Antioquía, los santos Timoteo y Fausto, Mártires.
  • En Gaza de Palestina, los santos hermanos Mártires Eusebio, Nestabo y Zenón, los cuales, en el imperio de Juliano Apóstata, acometidos repentinamente por una turba de Gentiles, fueron despedazados y muertos.
  • Allí mismo, san Néstor, Mártir, que, en tiempo del mismo Juliano, cruelísimamente atormentado por los mismos furiosos Gentiles, entregó su espíritu.
  • En Roma, san Sergio I, Papa y Confesor.
  • En Frisinga, san Corbiniano, que fue el primer Obispo de aquella ciudad. Ordenado por el santo Pontífice Gregorio II y enviado a predicar el Evangelio, consiguió abundantes frutos en Francia y Alemania, y por último, señalado en virtudes y milagros, descansó en paz.
  • En Cartagena de la América meridional, san Pedro Claver, Sacerdote de la Compañía de Jesús y Confesor, que con admirable abnegación de sí mismo y caridad eximia, consagrado por más de cuarenta años a la instrucción de los esclavos Negros, bautizó por su propia mano cerca de trescientos mil de ellos. El Sumo Pontífice León XIII le puso en el número de los Santos, y más tarde le declaró celestial y peculiar Patrono de las sagradas Misiones entre los Negros. Su fiesta se celebra el día siguiente.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.




NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA 
VIRGEN MARIA


Las plegarias y las lágrimas de San Ana le merecieron, después de veinte años de esterilidad, la gloria de dar al mundo a la Bienaventurada Virgen María. He aquí la aurora mensajera del Sol de justicia: demonios, retiraos al infierno; ángeles, regocijaos: pronto los justos ocuparán los lugares abandonados por los ángeles rebeldes. Hombres, triunfad: María ha nacido para ser la Madre de Dios que será vuestro Hermano y vuestro Redentor. Almas santas que gemís en el limbo, consolaos: la puerta de vuestra prisión muy pronto será abierta por el Hijo de la que acaba de nacer.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 7 de septiembre

      

SANTA REGINA,
Virgen y Mártir

n. degollada hacia el año 286 en Alisia, Borgoña

Patrona de los pastores y las víctimas de tortura.
Protectora contra el empobrecimiento.


¿Si Dios está por nosotros,
quién contra nosotros?
(Romanos 8, 31)

  • En Troyes de Francia, san Nemorio, Diácono, y Compañeros Mártires, muertos por Atila, Rey de los Hunnos.
  • En Nicomedia, el triunfo de san Juan, Mártir, el cual, viendo los crueles edictos fijados en la plaza contra los Cristianos, encendido en celo de la fe, los arrancó y rompió con sus manos. Llegada la noticia del hecho a los Emperadores Diocleciano y Maximiano, que se hallaban en aquella ciudad, mandaron descargar en él todo género de suplicios, que el nobilísimo varón llevó con tanta alegría de rostro y ánimo, que ni siquiera se le advirtió señal de tristeza.
  • En Cesárea de Capadocia, san Eusiquio, Mártir, que, en tiempo del Emperador Adriano, acusado de ser Cristiano, fue encarcelado; y puesto poco después en libertad, inmediatamente vendió su patrimonio y repartió parte del precio a los pobres y parte a sus acusadores como a bienhechores. Mas preso de nuevo, y no queriendo sacrificar a los ídolos, de orden del Juez Sapricio, fue cruelísimamente despedazado, y atravesado por una espada, consumó el martirio.
  • En Pompeyópoli de Cilicia, san Sozonte, Mártir, el cual, en tiempo del Emperador Maximiano, arrojado al fuego, entregó su espíritu.
  • En Aquilea, san Anastasio, Mártir.
  • En la antigua Alesia, territorio de Autun, santa Regina, Virgen y Mártir, que en tiempo del Procónsul Olibrio, atormentada con el potro, prisión y teas encendidas, por último, condenada a pena capital, pasó al Esposo.
  • En Orleans de Francia, el tránsito de san Evorcio, Obispo, que fue primeramente Subdiácono de la Iglesia Romana y después, por disposición divina y por la señal de una paloma, fue designado Obispo de la dicha ciudad.
  • En la Galia, san Augustal, Obispo y Confesor.
  • En Capua, san Pánfilo, Obispo.
  • En territorio de París, san Clodoaldo, Presbítero y Confesor.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.




SANTA REGINA,
Virgen y Mártir

Esta joven virgen, leyendo la vida de los mártires, concibió el ardiente deseo de dar, como ellos, su vida por Jesucristo. El prefecto Olibrio, a quien fue entregada como cristiana, trató de ganarla mediante promesas; pero no pudiendo lograrlo de esta manera, recurrió a los más crueles tormentos. Regina, consolada con la vista de una cruz luminosa que subía de la tierra al cielo, soportó valientemente el martirio en Alisia, de Borgoña, en el siglo III.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 6 de septiembre

      

SAN ELEUTERIO,
Abad


Si quieres entrar en la vida,
guarda los mandamientos.
(Mateo 19, 17)

  • En Palestina, san Zacarías, Profeta, que vuelto, ya anciano, de Caldea a su patria, y muerto allí, fue sepultado junto al Profeta Ageo.
  • En Helesponto, san Onesíforo, discípulo de los Apóstoles, de quien hace memoria san Pablo en la Carta a Timoteo, y que, juntamente con san Porfirio, de orden del Procónsul Adriano, fue allí mismo bárbaramente azotado, y arrastrado por unos caballos indómitos, entregó su espíritu a Dios.
  • En África, los santos Obispos Donaciano, Presidio, Mansueto, Germán y Fúsculo, los cuales, en la persecución Vandálica, por orden de Hunerico, Rey Arriano, por confesar la verdad católica, fueron cruelísimamente apaleados y desterrados. Estaba también entre ellos otro Obispo, por nombre Leto, varón sumamente esforzado y doctísimo, que después de una larga y asquerosa prisión, fue quemado vivo.
  • En Alejandría, el suplicio de los santos Mártires Fausto, Presbítero, Macario y diez Campañeros; los cuales, en tiempo del Emperador Decio y del Presidente Valerio, por el nombre de Cristo, cortada la cabeza, consumaron el martirio.
  • En Capadocia, los santos Mártires Cótido, Diácono, Eugenio y sus Compañeros.
  • En Verona, san Petronio, Obispo y Confesor.
  • En Roma, san Eleuterio, Abad, que fue siervo de Dios, y como escribe san Gregorio Papa, con oraciones y lágrimas resucitó un muerto.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.



SAN ELEUTERIO,
Abad

San Eleuterio imitó fielmente las admirables virtudes de San Gregorio Magno, su amigo. El demonio, expulsado por sus oraciones del cuerpo de un niño, volvió a él porque San Eleuterio se jactó de este milagro en presencia de sus religiosos. Púsose el Santo en oración con toda su comunidad y ayunó hasta que el demonio dejó al niño por segunda vez.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 5 de septiembre

      

SAN LORENZO JUSTINIANO,
Obispo y Confesor

n. 1381 en Venecia, Italia;
† 8 de enero de 1455 en Venecia, Italia


No es el discípulo superior al maestro;
pero todo discípulo será perfecto,
si es semejante a su maestro.
(Lucas 6, 40)


  • San Lorenzo Justiniano, Primer Patriarca de Venecia y Confesor, que en este día, a pesar suyo, fue elevado a la Cátedra pontifical, y durmió en el Señor el día 8 de Enero.
  • En un arrabal de Roma, san Victorino, Obispo y Mártir, que, esclarecido en santidad y milagros, fue elegido, por los votos de todo el pueblo, Obispo de Amiterno. Después, en tiempo de Nerva Trajano, desterrado, con otros siervos del Señor, a Contillano, y por sentencia del Juez Aureliano, suspendido cabeza abajo en los pozos de aguas pestilentes y sulforosas que allí manan, y habiendo sufrido tres días por el nombre de Cristo este suplicio, al fin, gloriosamente coronado, subió vencedor al cielo. Su cuerpo lo recogieron furtivamente los Cristianos y le dieron honorífica sepultura en Amiterno de los Vestinos.
  • En Constantinopla, los santos Mártires Urbano, Teodoro, Menedemo y setenta y siete Compañeros eclesiásticos, los cuales, por orden del Emperador Valente, en odio a la fe católica, puestos en un bajel, fueron quemados en alta mar.
  • En el Puerto Romano, el suplicio de san Herculano, soldado, el cual, imperando Galo, fue por la, fe de Cristo azotado con nervios y descapitado.
  • En Capua, los santos Mártires Quicio, Arconcio y Donato.
  • El mismo día, san Rómulo, que siendo Prefecto del palacio de Trajano y detestando la crueldad de este Emperador contra los Cristianos, fue azotado con varas y degollado.
  • En Melitina de Armenia, el triunfo de los santos soldados Eudosio, Zenón, Macario y otros mil ciento cuatro Compañeros, los cuales, en la persecución de Diocleciano, arrojando el cinto militar, fueron por confesar a Cristo martirizados.
  • En una aldea de Therouanne en el monasterio de Setien, en Francia, san Bertín, Abad.
  • En Toledo de España, santa Obdulia, Virgen.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN LORENZO JUSTINIANO, 
Obispo y Confesor


Colocado entre las comodidades de una posición brillante y las austeridades del claustro, Lorenzo se volvió hacia Jesús crucificado. Señor, le dijo, Vos sois mi esperanza; en Vos se encuentra mi refugio seguro; y entró en la congregación de los Canónigos regulares de San Jorge, en Alga. Elevado a la sede patriarcal de Venecia, continuó llevando una vida sencilla y mortificada, privándose hasta de lo necesario para socorrer a los pobres. Éstos son, decía, los porteros del cielo; hay que ganarlos con dinero. Se acostaba sobre paja y, en su última enfermedad, rehusó el lecho que se le había preparado, diciendo que su divino Maestro había muerto en una cruz. Expiró en el año 1455, a la edad de 75 años.

viernes, 4 de septiembre de 2026

Martirologio Romano 4 de septiembre

      

SANTA ROSALÍA,
Virgen

n. hacia el año 1130 en Palermo, Sicilia;
† alrededor del año 1160

Cuando en una ciudad os persigan, huid a otra.
(Mateo 10, 23)



  • En el monte Nebo, tierra de Moab, san Moisés, legislador y Profeta.
  • En Nápoles de Campania, el tránsito de santa Cándida, la primera que recibió a san Pedro, cuando el Apóstol fue a aquella ciudad, y bautizada por él, descansó más tarde con santo fin.
  • En Tréveris, san Marcelo, Obispo y Mártir.
  • En Ancira de Galacia, el triunfo de tres santos niños Mártires: Rufino, Silvano y Vitálico.
  • El mismo día, los santos Mártires Magno, Casto y Máximo.
  • En Chalons de Francia, san Marcelo, Mártir, el cual en el imperio de Antonino, convidado por el Presidente Prisco a un banquete profano, como execrase aquellos manjares, y reprendiese con libertad a todos los asistentes porque sacrificaban a los ídolos, fue por el mismo Presidente, con inaudita crueldad, enterrado hasta la cintura, y perseverando así tres días en las divinas alabanzas, entregó su incontaminado espíritu.
  • Hoy también, los santos Tamel, antes sacerdote de los de los ídolos, y sus Compañeros Mártires, en tiempo del Emperador Adriano.
  • Igualmente los santos Mártires Teodoro, Océano, Amiano y Julián, que en el imperio de Maximiano, cortados los pies y arrojados a la hoguera, consumaron el martirio.
  • En Roma, san Bonifacio I, Papa y Confesor.
  • En Rímini, san Marino, Diácono.
  • En Palermo, el tránsito de santa Rosalía, Virgen Palermitana, descendiente de la sangre real de Carlo Magno; la cual, por amor de Cristo, huyendo del principado y del palacio paterno, solitaria en los montes y en las grutas vivió una vida celestial.
  • En Viterbo, la Traslación de santa Rosa Virgen, de la tercera Orden de san Francisco, en tiempo del Papa Alejandro IV.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.




SANTA ROSALÍA, 
Virgen

Santa Rosalía, de Palermo, se retiró a una cueva abierta solamente por lo alto, y escribió en la piedra esta inscripción que hoy se lee todavía: “Yo, Rosalía, hija de Sinibaldo, señor de Quisquina y de Rosae, he resuelto habitar en esta cueva por amor a mi Señor Jesucristo”. Vivió en este retiro como una paloma gemebunda, los ojos sin cesar elevados hacia la patria celestial. Rompió la muerte sus cadenas alrededor del año 1160 y Rosalía se presentó a su divino Esposo coronada de rosas de castidad y de lirios de virginidad.